Los ninyos del chiringuito de la cascada
Danau Poso al atardecer
La increible cascada y la "family" al completoDos ninyas canturreaban, a veces solas, en otras a coro. Voces infantiles para un domingo por la manyana. A los pocos minutos, voces adultas acompanyaban. Tenia un tinte de celebracion eclesiastica.
A las 9. 15 saliamos por la puerta. Justo 3 metros mas adelante oraba el pastor, con 3 feligreses, escuchando el sermon del dia en una improvisada capilla en el jardin del hotel, entre verdor y plantas.
Central Sulawesi es una zona que hace tiempo no recibe visitantes. El turismo se vio mermado a raiz de unos incidentes poco agradables en la zona, con atentados y decapitaciones de por medio. Ahora la cosa parece mas tranquila, aunque no es dificil de entender que puedan existir ciertos conflictos cuando se observa la cantidad de iglesias de la zona, de todas las religiones posibles y que parecen estar en armonia, pero este hecho puede ser el sustrato de algo mas grave.
Tentena en si es una zona eminentemente cristiana y hoy estaban de dia de descanso. Los ninyos tenian su dia libre (van de lunes a sabado a la escuela) y aunque la gente no mira el calendario para trabajar, si acude a rezar y a cumplir con sus obligaciones morales.
El desayuno estaba exquisito. Unas tortitas caseras acompanyadas de una especie de "mermelada" de platano. Teh y Kopi (te y cafe) para acompanyarlo y para Areia, zumo de papaya. Una delicia.
Hemos hecho las gestiones para alquilar una moto y Debbie nos ha hecho un plano detallado con las posibilidades de cosas por ver en la zona. Habla un ingles perfecto y cuando le he preguntado (aqui es cosa que sorprende), me ha comentado que ve mucho la MTV y por eso lo va mejorando. Algunas veces (solo algunas) doy las gracias a la television por algunos buenos actos...
Tentena es tan solo un lugar de paso hacia el norte o el sur, una parada para descansar para la gran mayoria de los viajeros, que solo pernoctan y salen huyendo por la manyana bien al norte o al sur, pero camino hacia donde marcan las guias. Apenas hay informacion de la misma.
Sita junto al Danau Poso (un inmenso lago) esta rodeada de selva y plantaciones de cacao y clavo. Es una ciudad pequenya y peculiar, por ser la entrada al lago que la banya y por tener unas anguilas-delicia culinaria propia de la tierra- de mas de 2 metros de largo. Estan en nuestra lista para probarlas.
Una vez motorizados y con el mapa en la mano, hemos hecho marcha. Cruzando pueblecitos, que aqui es dificil distinguir cuando empiezan y acaban. Todo el camino olia a clavo. Aprovechando el intenso sol de la manyana, cientos de plasticos se extendian a los laterales del camino con clavos verdes, rojos y amarronados, dependiendo del grado avanzado o no de su proceso. Les acompanyaban, a veces a su vera, las semillas de cacao. Ambas, segun nos han estado contando, unica y exclusivamente para exportar, pues aqui el consumo es casi nulo y, os lo aseguro, no se encuentra chocolate mas que el que viene de Europa o de paises hermanos, pero no hay produccion, a pesar de que el pais entero esta cubierto con arboles de cacao (que ademas son de lo mas bonito)
Con el aroma en la pituitarias, hemos seguido las indicaciones para las cascadas de Saloupa, a unos 3 kms del desvio que las indicaba. Hemos dejado la motos, los cascos y pagado nuestra entrada (la tarifa de mantenimiento) y hemos comenzado a caminar por un increible sendero enclavado entre arboles de hasta 30 metros, en una zona de absoluta sombra porque se torna impenetrable con la vegetacion reinante. Mariposas del tamanyo de una mano abierta revoloteaban sin parar por cualquier parte, coleopteros imposibles, ruidos inexplicables y una paz entre tanto barullo que nos tenia fascinados. A nuestra vera, un rio fluia. La cascada se empezaba a adivinar a lo lejos.
Ascendiendo por unos escalones resbaladizos y tallados en piedra, hemos empezado a percibir el tamanyo y la belleza de la pequenya catarata. Es dificil describir la belleza. En varios niveles, diferentes pisos, caian melenas plateadas que bajo el sol brillaban descaradas. Agua clara, exuberancia extrema. Los pies mojados por el camino, que hemos hecho en su mayoria descalzos. Con un aire "nonchalant" y con aparente desgana, los chorros se dejaban caer, aterrizando en piscinas claras. No hemos podido evitar darnos un banyo en aquellas aguas. Fresca pero invitando a entrar, nos llamaba desde el rumor ensordecedor de sus venas.
Al poco de estar disfrutando de nuestro pequenyo paraiso, han empezado a aparecer los "pequenyos domingueros", muchachos locales, adolescentes en busca de la diversion. Vestidos hasta el cuello (algunos con chaqueta) se lanzaban al agua y hacian volteretas, mostrando su hombria y su valentia. Despues de un buen rato de jugar y chapotear, nos hemos recogido, disfrutando a cada paso de los excesos de la madre tierra.
En la entrada esperaba de nuevo Buri, el guarda del parque, que nos ha invitado a pasar un rato a charlar y tomar algo. Hemos pedido lo que habia, un "mie", la imperterrita sopa que crece al mojarse. Nos ha templado y llenado el estomago lo suficiente como para ir tirando. Justo al sentarnos, el cielo se ha puesto negro y ha estallado una fuerte tormenta. Mientras tanto, haciamos senyas, aprendiamos acerca de los pormenores de la gastronomia indonesia y jugabamos con Angel y Bosu, los ninyos que pululaban por la garita.
El fin de nuestra charla y nuestro cafe han coincidido con los timidos rayos de un sol castigado en un rincon de domingo. El momento habia que aprovecharlo para volver a montar, pues hoy nuestro optimismo nos ha llevado a dejarnos los chubasqueros a buen recaudo.
- No va a llover mas - nos han asegurado.
De vuelta hacia Tentena hemos podido volver a pasar por los miles de arboles de cacao, observado los poblados balineses que salpican esta zona y nos hemos encaramado por una carretera que bordea el lago para buscar la playa de Suiuri, la mas popular en esta vera del lago.
Hemos pasado junto a ella y decidido seguir algunos kilometros mas para observar la zona. Se respiraba aire dominical, con futbol, actividad calmada en el campo, las iglesias abiertas, las sonrisas desperezadas.
Al volver a la playa, la gente habia marchado ya, los restos de sol luchaban por rasgar las imponentes nubes que nos velaban . Algunas familias regazadas, algunos ninyos todavia encaramados a arboles que servian de trampolin, tobogan y balancin sin esquizofrenia. La luz y los reflejos eran indescriptibles. El lago estaba en total calma. El agua, templada y dando la bienvenida.
La noche se nos echaba encima, asi que sin dilatar mucho nuestro extasis, hemos deshecho camino. El clavo ya estaba recogido y costaba atrapar el aroma. Ninyos, adultos y ancianos, sentandos en los porches, controlando todo lo que pasaba, nos saludaban desde la distancia "Hello Mister, hello Missis" se oia desde cada esquina.
Tentena nos ha recibido ya medio en penumbra. Los warungs cercanos al puente encendian sus luces para atraer clientes. Nosotros ibamos ya camino al Victory, para atemperarnos con una ducha caliente y complacer nuestros estomagos. En esa primera faena estabamos cuando Debbie ha llamado a la puerta.
- Nuestra vecina quiere invitaros a una celebracion que tiene esta noche. Estar alli sobre las 20. Os esperan. Habra mucha comida.
La idea nos ha parecido estupenda, pero queriamos saber en que clase de berenjenal nos estabamos metiendo.
La vecina acaba de casar hace poco a su tercera hija. Recien llegados de su luna de miel, han puesto en marcha su pequenyo negocio, que es el internet cafe desde el que escribo y un estupendisimo restaurante. La madre ha querido celebrar-segun la tradicion- un acto de "gracias", por lo que ha invitado a los clientes del hotel, a los amigos y la familia. Han empezado a sacar comida: guisado de ciervo con salsa agridulce, pollo al gengibre, anguila rebozada, pescaditos fritos, verduras rehogadas en salsa y otras mil exquisiteces que hemos tenido que probar sin dejar nada. Areia se ha desmadrado con los pescaditos. Nosotros no hemos dejado plato por revolver, por probar y hemos hecho la delicia de las cocineras no haciendo ningun asco y repitiendo de cuanto nos dejaban.
Lo mejor es que la ceremonia empezaba a las 19.30. Primero los rezos, el "accion de gracias" y algunos actos mas protocolarios. A los extranjeros nos han convocado justo para el condumio. Un detalle o una realidad, bien se puede mirar desde ambos sentidos.
El caso es que nos hemos puesto hasta arriba. Probablemente la mejor comida servida hasta el momento, amen del extra de lo que conlleva ser una celebracion privada, con la gentileza y genialidad que tienen cada uno de la familia. Nos hemos quedado un buen rato de charla con ellos, tratando de aprender un poquito mas de cada costumbre y cada forma de hacer las cosas. A medida que conocemos mas a esta gente, mas nos sorprende la generosidad que desprenden. Son generosos por naturaleza y raramente piden nada a cambio (cuando hay "business" de por medio es otra cosa!).
Acaba de romperse el cielo hace unos momentos. Aprovecho que ahora parece que no truena para recorrer los 200 metros que tengo hasta el hotel. Areia y Miguel me esperan.
Hemos cambiado nuestros planes. Dejamos que las islas paradisiacas se hagan de esperar. Aqui estamos en la gloria, viviendo a nuestra forma la Indonesia que nos gusta.

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