


Hemos dormido bien, despertando con el eco de la lluvia todavia latente. Hemos despegado los ojos con cierta soltura pero ha habido que negociar con Areia el ir levantando cada parte del cuerpo lentamente. Todavia estaba medio dormida.
Jackeline, la duenya del hotel, nos advirtio que no habia desayuno, "tan solo" un cafe/te y un snack y el desayuno se cobraba aparte. Nana, la cocinera, nos ha servido unas estupendas bebidas calientes y en apenas unos minutos unos "banana pancakes" que nos han dejado muertos. Un cruce de crepe con tortilla relleno de platano para chuparse los dedos. Hemos devorado hasta el ultimo resquicio rebosando dulzor por todos lados. Llenos, satisfechos y felices!!
El sol empezaba a luchar por asomar entre las nubes. El calor discretamente apretaba.
Andys, un viejo guia de solera y ojos empequenyecidos por la edad y la experiencia, nos ha contado algunos detalles sobre la zona y orientado nuestros pasos en algunos menudos consejos de intendencia. De paso, nos ha dado una bolsa que Natan ha traido esta manyana: los restos de comida que olvidamos en su furgoneta y que llevo sin querer de vuelta a su casa.
La honestidad de esta gente no deja nunca de sorprendernos.
Hemos salido a pasear. Primero por el centro del pueblo, sin rumbo ni camino. Hemos pasado por donde supuestamente podiamos alquilar una moto para nuestras andanzas (a partir de manyana). Andys estaba alli (como no!) y, ademas del vehiculo, hemos acabado invitados para una boda el sabado (eso si, nos han avisado que hay que ir "guapos y limpios", cosa que encontramos complicada dados los tres trapos que llevamos en nuestras alforjas).
Hechos los tramites, nos hemos ido a perder por las callejuelas del pueblo, donde ninyos, adultos, perros y gallinas salian a nuestro paso. Sin prisa, sin rumbo y "yalan yalan" (expresion que viene a equivaler a "dando una vuelta") hemos pasado toda la manyana, conversando con los locales, observando sus casas, jugueteando con los ninyos, escuchando con pasion discursos de locas... Hemos visitado el cementerio local, donde hemos observado una esperanza de vida mas bien baja (el mas viejo tenia 55). Pero, sobre todo, hemos alucinado con la naturaleza viva e intensa. Mariposas del tamanyo de murcielagos con colores imposibles, bambues de diametros extraordinarios, flores de colores indeterminados, tacto y brillo casi artificial, gallos de plumas con brillos de plata. Todo un festival de vida con increible descaro.
Areia necesitaba reponerse. Llegados ya al pueblo, a la zona del mercado, hemos decidido tomar una Fanta de fresa, unos tes de "markisa" (fruta de la pasion) y verde, excusa para sentarnos y plantearnos el resto de la jornada.
De vuelta al hotel nos ha sorprendido la lluvia. Aqui la naturaleza no es discreta y cuando cae, no cesa. Eso nos ha llevado a recluirnos casi tres horas, pasando las horas "muertas" entre lecturas, timbas de cartas, juegos e historias varias. A las 19, con el estomago ya pidiendo guerra, nos hemos agenciado por medio de Nana unos "paajus" para cubrirnos (paraguas) y nos hemos dado un grandioso homenaje en el Mambo.
Tres inmensas sopas, de gambas con leche de coco (originalmente para mi pero raptada por Areia), de pollo con fideos (noodles) que ha acabado en mi tripa y una delicia de esparragos para Miguel. Las tres en boles de 20 cms de diametro, suficientes para alimentar una familia. Un discreto segundo para compartir: estofado de bufalo. Carne de consistencia persistente (vamos, que hay que tener ganas y buena mandibula), patatas y una deliciosa salsa, tipica de la zona, tirando a dulzona y nada picante. Una delicia para los tres. Suficiente para todos sin quedarnos con nada de hambre.
Ahora mismo tenemos el sonido de sapos de fondo, a un volumen de decibelios no permitido, acompanyado de mugidos de bufalos y vacas.
Nos espera manyana un dia de excursion sin plan, sobre ruedas y con cascos. Esperamos dejar la lluvia atras, aunque queremos hacernos con unos ponchos por si hay sorpresas. Es epoca seca pero en esta zona la lluvia convive a diario y de forma generosa. El pais Toraja tiene muchos secretos, mucha historia y recovecos que hay que investigar.
Su maximo "sex appeal" para el turismo que ahora revienta el alojamiento: las ceremonias religiosas para los difuntos. Todo un rito que esperamos, cuanto menos, percibir en cierta parte (hay una importante de sacrificios animales que no nos importa saltarnos) y poder contaros con detalle.
De momento, vamos a intentar finalmente acoplarnos al horario local, que luego no hay quien despierte!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Encantado por el relato y sobre todo con los detalles culinarios. Besitos desde Benimaclet.
ResponderEliminarHola,
ResponderEliminarSomos una pareja que en una semana volamos a Sulawesi (Makassar-Tana Toraja-islas Bunaken y lo que el viaje nos depare. Estamos siguiendo vuestras aventuras que nos divierten mucho.
Ah! si escribes los nombres de los hoteles nos puede servir de ayuda.
Besos desde Barcelona
Gracias, Elisabet. Esperamos que os sea de utilidad. Pondre mas informacion practica para que os pueda ser buena referencia. Esto es estupendo!!! Para cualquier cosa, no dudeis en escribirnos!!! Un beso desde Rantepao!
ResponderEliminar