Los "protas"

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De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

sábado, 18 de agosto de 2012

Orangutanes saltarines, cocodriles voladores y otras especies

Si hoy es miercoles y es noche cerrada mientras amanecemos... Estamos en Borneo. Parece que es tonica general eso de dormir poco. Cosechamos noches cortas y picaduras de insectos. De hecho me he asustado cuando he visto que a las 3 de la manyana Areia se rascaba desesperada las piernas y he notado una pantorrilla algo fuera de lo habitual. Una inesperada reaccion alergica. El botiquin y algunos mimos nos han permitido continuar levemente con el suenyo...

A las 6 estabamos en pie, listos para tomar algo y salir corriendo. La jornada de Chai comienza a las 7.30, con lo que todo lo que haga debe estar supeditado a su horario. A las 7 ya nos habia depositado en la puerta del centro de rehabilitacion de Semenggoh. El centro, a las afueras de Kuching, rehabilita orangutanes, monos, osos y otros animales que han quedado huerfanos o desgraciados  de alguna manera. En epoca de bonanza, los bichos apenas se acercan y es dificil avistarlos, pero en estacion seca no le hacen ascos a la fruta que les ofrecen los cuidadores.

Siendo los primeros en llegar al parque, nos hemos adentrado por las puertas -abiertas- de camino a la zona de alimentacion. La taquilla estaba cerrada pero Chai nos habia animado a entrar por toda la cara. Eso si, el senyor taquillero, a quien nos hemos cruzado a mitad de camino, no opinaba lo mismo, por lo que hemos deshecho el trecho para abonar los 25 ringgits (unos 6 euros) para el fondo de conservacion del centro. La atraccion principal es, como es de suponer, sus orangutanes, esos bichos de cara plana, que parece que se hayan estampado contra un cristal y ademas pongan cara de sorpresa. Caracteristico es su pelaje anaranjado y su poco amistoso comportamiento con los humanos. Cuanto mas crezco, mas entiendo a los monos...

Nos han hecho esperar hasta que un cuidador nos ha congregado a todos para darnos estrictas ordenes de comportamiento. Con ese aspecto de peluches gigantes muchas veces nos olvidamos que esas bestias son verdaderamente salvajes. Y ojala lo sigan siendo por mucho tiempo.

Las instrucciones eran sencillas pero importantes. Silencio absoluto. No molestar a los primates. No apuntar nunca con un baston y tripode e -importante- nada de crios llorando. No les hace ninguna gracia. Incluso te marcan las vias de escape en caso de que alguno de ellos se encare con el personal. Mas de uno se ha llevado un buen mordisco.

En momentos como este, a veces, me entran ganas de renunciar a la condicion de ser humano. Es increible ver como nos convertimos en borregos coleccionistas de imagenes. Cuando nos anunciaron que la hembra dominante estaba en camino, las masas salieron camara en ristre, olvidandose de algunas normas basicas, para capturar la mejor foto. En apenas 15 minutos se habia congregado un grupo de cerca de 150 personas. Una serie de autobuses habian descargado grupos de turistas.

Tras observar un rato el comportamiento de Dalima y su cria, hemos decidido apartarnos un poco y tirar por un camino algo menos concurrido. Dos minutos despues teniamos unas decenas de personas siguiendonos los pasos, convencidos de que, si alguien habia tirado por alli, debia de ser por alguna buena razon. Finalmente la familia de orangutanes nos ha dado la razon y ha aparecido por alli otro grupo a saludarnos. Nos hemos quedado atras, disfrutando de su companyia y sus ruidos.

Habiamos quedado con Chai en la granja de cocodrilos. Nos habia indicado que estaba en las proximidades, pero nos dijo que pidieramos ayuda a alguien por el centro. Al final hemos pedido un transporte que pudiera acercarnos, ya que nadie iba en esa direccion. Unos 20 minutos y 30 ringgits mas tarde estabamos en la grande de cocodrilos.

El lugar nos ha sorprendido gratamente. Otras granjas que hemos conocido eran lugares para hacinar estos bichos, criarlos durante unas decenas de anyos y despues vender su piel. Jong's crocodile farm es algo diferente a ese concepto. Es mas bien un criadero de animales y un pequenyo zoo, donde aparte de estos mini dinosaurios (y no tan pequenyos algunos de ellos!) habia una estupenda coleccion de bichos selvaticos, desde puercoespines a ciervos, pasando por unos alucinantes oso-gatos (o gato-osos, porque para el caso es una mezcla casi perfecta de ambos), aguilas, buhos, pavos reales, ocas, nutrias, mapaches, ardillas voladoras (para hacerse una idea clara, pensar en Ice Age), cabras, cerdos salvajes (o jabalies. Ademas Areia se enamoro de la cria, de apenas unos dias, que rondaba por el recinto mientras su madre tomaba el sol) pero sin duda los protagonistas indiscutibles eran los saurios... Hemos llegado justos para la hora del espectaculo. A las 11, en la balsa numero 2 tenian el numerito de los "cocodrilos voladores" consistente en poner comida (un higado gigante o unos pescados) a los bichos y, como no, hacerlos saltar para coger la presa. No vayais a pensar que aquello se asemejaba a un show de delfines del Oceanografico. Mas bien era un extracto del National Geographic en un documental sobre el Masai Mara. Algo mas vertical, eso si. Es impresionante ver tamanyas lagartijas pegando tales botes, calibrando con sumo cuidado la posicion del cebo para poder alcanzarla para luego, muchas de las veces, errar en el mordisco o no conseguir arrancarlo. Entre ellos habia piques, peleas y colarse podia significar una bonita muestra de dientes. Como es comun, los crocs no van con muchas prisas, pero lo que hacen lo llevan a cabo con sumo cuidado y atencion. El ruido era algo peor que oir a Areia rechinar por las noches (muy similar, eso si!!) y debo decir que el conjunto total tenia algo de ballet Bolshoi donde las patazas de los monstruos hacian las veces de graciles brazos ondeando al viento. Todo un espectaculo, verdaderamente.

Hemos quedado con Chai sobre las 13.30 horas, asi que nos ha dado tiempo a pasear con toda la calma, ver la granja con atencion, disfrutar del silencio -solo roto por los chapoteos llanos de los cocodrilos- y de la tranquilidad del lugar (tampoco habia mas visitantes que nosotros) e incluso tomarnos un refresco mientras esperabamos, viendo el estanque de nenufares a nuestras espaldas.

Como siempre, Chai ha llegado hiper puntual. Venia ataviado con su traje, recien salido de sus clases. Su escuela esta cercana y alli nos ha llevado a tomar algo. Se ha negado a dejarnos pagar. Luego nos ha depositado en el centro de Kuching, lo que le ha supuesto perder la clase que comenzaba a las 1445, ya que nos hemos encontrado en un atasco. Ha llamado para darles algo de faena y tenerles entretenidos. En realidad luego nos ha comentado que ha tenido que cancelarlo todo y solo ha podido jugar al tenis, ya que tenia el mismo problema de vuelta.

El Museo de Kuching lo hemos visitado vagamente. Nos ha llamado la atencion la sala de fosiles vegetales y hemos podido disfrutar de esos encantadores trabajos de taxidermia de todos los museos de historia natural. Lo reconozco, son espeluznates, pero la verdad es que te dan una idea bastante clara de los animales que representan.

Teniamos prisa porque la oficina de parques naturales la iban a cerrar, y queriamos ver la opcion de quedarnos a dormir en Bako. Despues de llevarnos el chasco y ver que no habia posibilidad en varios dias, hemos ido a informacion turistica para ver que otras opciones teniamos para avanzar. Ya nos han avisado que estamos a puertas de Hari Raya, el final del Ramadan, fiesta grande para los musulmanes pero, sobre todo, fiesta escolar. Algunos se la toman ya el jueves, otros salen el viernes, aunque la fecha exacta se calcula al ver la luna, lo que esta previsto para el sabado noche. Los dias grandes son, entonces, domingo y lunes. El exodo de la gente es brutal, todo el mundo vuelve a sus poblados a pasar algunos dias con su familia, con lo que la afluencia del transporte publico logra colapsarlo. Ya hemos comprobado que no hay buses hacia el destino que pretendemos, pero vamos a intentarlo por barco, que ademas es nuestra primera - y mas rapida- opcion.  Le pediremos una mano a Chai en estos asuntos.

Chai nos ha recogido sobre las 18.30. Teniamos organizada cena internacional. Hemos comprado elementos para una tortilla de patata, las alumnas de Chai han preparado algunos platos y nuestro anfitrion ha hecho su parte. Pollo con soja, ladyfingers, calamar aderezado con verduras y, como no, el imperterrito arroz, han formado parte de nuestra cena, junto con una flamante tortilla de cebolla y patata. Les ha parecido buena y, como buenos asiaticos, no se han dejado ni un apice. Con invitados asi da gusto cocinar. Eso si, estas cuatro chicas son algo extranyas, vagan como alma en pena por la casa y no sabes muy bien si vienen o van. Son discretas, calladas y extremadamente timidas. Se levantan a las 5.30 para ir al instituto y siempre estan estudiando y repasando temas con Chai.

Todo un exito de cena intercontinental, una buena forma de ir asentandonos en nuestra adaptacion al medio.


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