Todo un gran cambio: hoy era de dia cuando ha sonado el despertador. Solo eran las 6.30 pero Areia y Miguel dormian profundamente. La primera noche que les he visto descansar sin interrupcion. Yo no pude cerrar los ojos hasta bien entrada la noche, tras escuchar con atencion todas las canciones del karaoke de la esquina, probar los botones del aire acondicionado (me moria de calor. Creo que estoy premenopausica ya, porque mis chicos estaban tapados hasta las orejas) y tratar de encontrar la postura perfecta. Llevo una semana durmiendo una media de 4 o 5 horas, a salto de mata y con constantes irrupciones.
Eso si, acabo de despertar de una bonita siesta. Le he pedido a Areia que me despertara para no dormir de tiron hasta manyana por la manyana (tampoco era cuestion!) y dado que esta anocheciendo ya, hemos venido a poner esto al dia un ratito. El ambiente en este ciber dista mucho de ser acogedor. Esta totalmente a oscuras, con las cortinas echadas y los cristales tintados. Petado de ninyos que se agrupan frente a las pantallas y chillan mas que el propio videojuego. Entre los tiros, la musica heavy desorbitada y los alaridos infantiles esto es para volverse loca!!!!
Hoy hemos llegado a Kapit. Es un pueblo a las orillas del Batang Rejang, el rio que vertebra Sarawak. A partir de aqui se divide en dos ramas. Nuestra intencion es tomar la vertiente hacia el norte y adentrarnos mas en poblados de selva. Desde que salimos de Kuching no hemos visto un solo occidental. No hay turismo en absoluto en esta zona y todo el mundo nos mira con cara de sorpresa y nos va saludando.
A las 7.30 hemos comprado los billetes para las 8. En el cafe del muelle nos han preparado un rapido cafe y un take away para no navegar durante 3 horas con el estomago vacio. Los unicos tickets que quedaban eran de "zona vip", que es la parte delantera del barco. Eso, para alguien que le gustan tanto las embarcaciones como yo, es ya en si un castigo, pero si encima es el origen del aire acondicionado de todo el barco, se convierte en un acto de masoquismo. Los barcos que hacen el trayecto Sibu-Kapit son lanchas bala rapidas, totalmente cerradas y muy largas. Son muy bajas y estrechas, estan totalmente cerradas y se podria decir que se puede sentir todo aquello que da con la panza. El Betang Rejang es la autopista maderera por excelencia, por la que discurren no solo cientos de jangadas organizadas, sino tambien por la que constantemente hay un flujo de troncos sueltos, restos de talas y detritos que han sido barridos por las lluvias. Y todo eso va constantemente golpeando la panza del barco. Digamos que le anyadia emocion a la pelicula que nos habian puesto (Save Private Ryan) y hasta ciertos efectos especiales. Pero lo peor no era el ruido ni los sobresaltos, sino los 15 grados (maximo!!!) de temperatura de la cabina. Ni con todas las mangas y pareos del mundo conseguiamos calentarnos. Hemos acabado saliendo a la mini entrada, donde nos ibamos juntando los resignados que ya no aguantabamos el frio polar. Miguel ha entablado conversacion con Joseph, un misionario que dirigia un grupo de feligreses cristianos que iban a un poblado tambien rio arriba donde apenas tienen suministros basicos. Aprovechan estos dias de fiesta para llevar a cabo misiones caritativas.
Con puntualidad malasia llegabamos a las 11 al muelle de Kapit. Por el camino hemos podido ver tambien algunas longhouses, las casas colectivas en las que tradicionalmente viven algunas tribus. Nuestra intencion es poder ir a visitar una, pero solo se puede acudir previa invitacion expresa de algun habitante, lo cual lo hace un poco mas complicado. Iremos viendo sobre la marcha.
Kapit esta lleno de gente, muchisimos jovenes y numerosas familias. El ambiente de fiesta es tremendo y todo el mundo esta en la calle. Despues de dar unas cuantas vueltas hemos podido encontrar un hotel con una habitacion triple. El Fully Inn no es un dechado de limpieza y hermosura, pero esta lo suficientemente digno para dormir y descansar (y os aseguro que la siesta me ha sentado de muerte). Hemos visto el centro del pueblo (digamos que en 10 minutos se cruza de parte a parte) y nos hemos adentrado en los alrededores, visitando las carreteritas que salian a las afueras, donde recibiamos constantemente saludos, sonrisas e invitaciones. Todos estaban preparando luces, comidas y llenaban los balcones de banderitas. Insignias de Malasia y Sarawak salpican todos los edificios de la ciudad. Aqui la mayoria es cristiana y el islam no ha cuajado de igual manera que en la peninsula, pero igualmente se celebra Hari Raya. Nosotros tampoco somos cristianos, pero montamos belen y arbol, y celebramos la navidad. Digamos que viene a ser un paralelismo. Estos dias son para unir a la familia, comer y darse regalos. Aprovechan para estrenar modelitos (de esos que tanto nos gustan, con rasos blancos, rosas y muchos frufrus...) y ponerse monos.
Ahora mismo acaba de caer la noche. Aqui esta nublado y no se ve la luna, pero hace unos minutos ha acabado oficialmente el Ramadan. Domingo y lunes son dias de fiesta. No sabemos lo que podra significar a nivel logistico, pero seguro que podremos probar algunas delicatessen mas especiales de lo normal y a las cuales en otras fechas no tendriamos acceso.
De momento, nos hemos dado un homenaje para merendar en la pasteleria local. El "pau" de coco estaba exquisito (tenia que repetir!!) aunque el batido de fresa de Areia no ha tenido tanto exito (poca fresa y mucho polvito. Tanta artificialidad no nos ha convencido).
Ahora nos acercaremos al mercado nocturno. Sin duda los puestos callejeros son siempre los mejores para saborear los productos locales. Ayer en Sibu ya nos pusimos las botas con toda clase de pinchos, paus, fritangas, tortas y todo lo que estaban en exposicion. Veremos a ver si esta superficie lo supera. Y, sobre todo, nos empaparemos del autentico y genuino ambiente de Hari Raya.
Selamat Hari Raya para todos!!!!!!! A zampar!!!!!!!!!!!!!!!

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