Los "protas"

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De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

sábado, 10 de agosto de 2013

De Ende a Riung, caminos accidentados.

La tarde en Ende fue estrepitosa. No por lo activa en cuanto a visitas se refiere, puesto que encontramos un hotelito, nos asentamos e hicimos mas bien poco, pero acabamos subiendonos por las paredes intentando encontrar una salida de la isla.

Coincidir no solo con la llegada masiva de turismo occidental sino tambien con la mayor fiesta nacional indonesia tiene gracia. Hasta que deja de tenerla. Encontrar un vuelo o una salida digna estaba convirtiendose en pesadilla. Despues de mirar miles de combinaciones, encontramos una posibilidad con Lion Air. Tras una decena de intentos de pagar con tarjeta de credito siempre acababa por caerse la red o no confirmarse la reserva. Locura absoluta. Incluso Miguel hizo una incursion al aeropuerto (a 10 minutos andando) pero las aerolineas estaban ya cerradas. No habia salida. Tres horas sin ningun resultado.

No podiamos irnos a Riung, un pueblo perdido de la mano de dios, sin tener una solucion de antemano. Eso significaba no coger el bus de las 7. Pero las prioridades son las prioridades.

Nos dijeron que a las 5 abrian las oficinas. Dejamos a Areia durmiendo en el hotel y nos acercamos a comprobarlo. Aquello estaba desierto. Ni sombra de actividad.

Nos acostamos de nuevo, levantandonos para desayunar, sin prisas y para acercarnos de nuevo sobre las 9.30. Chequeamos linea por linea hasta que dimos POR FIN con tres vuelos, los unicos que habian para los 10 dias siguientes. Eso si, no habia mucho donde elegir. Ende-Denpasar, el 9 de agosto.

Teniamos 3 dias por delante para regresar a Ende. No habia tiempo para ir a Riung y Bajawa, a no ser que fueramos corriendo y "tocando mare". Y no es nuestro estilo de viaje.

Una vez solventado el tema de nuestra salida, ya pudimos coger los trastos y ver la forma de tirar para el norte. Tomamos unos ojeks (las moto taxi) hasta la "estacion" de Ndao. Alli habia un bus (para aclarar, aqui son todo microbuses de unas 15 plazas) para Mbay, cerca de la costa norte, a unos 30 kms de Riung. Nos dijeron que saldria a las 13, por lo que acudimos a un warung para comer algo. Pero en cinco minutos vinieron a avisar de que estaban listos para partir. Pegamos cuatro bocados, engullimos los restos de bakso  nos montamos.

La carretera para Mbay transcurre en su primera parte a lo largo de la costa sur de Flores. Luego corta por el interior para cruzar al otro extremo, llegando al cruce con la principal "highway" que vertebra el pais y va hacia Bajawa. Relativamente comodos - Miguel solo tenia limitada la extension de piernas por unas cuantas docenas de huevos - hicimos el camino en 3 horas hasta Mbay, donde tendriamos que buscar un bemo (una furgoneta colectiva) para Riung.

En la zona del mercado encontramos uno facilmente. Las dos filas encaradas de la parte de atras rebosaban con mujeres y jovenes. Parecian todas salir de clase. Aparte del conductor, el unico hombre era Miguel. El chofer nos ofrecio sentarnos delante a Areia y a mi, pero al final enchufamos tambien a Miguel por no meterlo con la jauria de feminas. En el asiento de copiloto nos subimos toda la family, dejando la pierna de mi chico junto al cambio de marchas, para evitar cualquier malentendido. Mis patas ya estaban suficientemente cubiertas bajo el peso de Areia.

De esta guisa llegamos a Riung una hora mas tarde, casi con el ocaso. La aventura de buscar alojamiento le daba intensidad al final del dia. Los nombres mas conocidos de alojamientos (muchos tienen 4 o 6 plazas) estaban llenos. Se nos acerco un chico en una moto preguntando si necesitabamos barco. Le dijimos que nuestra prioridad era un sitio donde dormir.

Entregado a la causa, se recorrio un par de lugares y nos mostro un muy basico "homestay". Nos ofrecian una doble por 80.000 pero para Areia la solucion era una alfombra. Decidimos probar en otro sitio. Lo podiamos dejar como ultima opcion.

Finalmente en el Florida encontramos la habitacion perfecta. Cama doble y cama sencilla por 100.000. Con desayuno incluido. Mejor imposible. Era el mas alejado del muelle pero no nos molesta caminar, con lo que nos parecio perfecto.

Man, el chico que nos habia estado ayudando, se ofrecio tambien para llevarnos en su barca. Como luego pudimos comprobar, el precio que nos daba era mas que justo (nos ofertaron desde 1 millon largo hasta 750.000 por dia). Por medio millon (unos 35 euros) nos incluia el dia completo y la comida. Incluso nos traia material (aletas en este caso).

Sin saberlo, Man se iba a convertir en uno de esos "angeles de la guardia" que nos van saliendo a lo largo del camino. Ciertamente un tipo excepcional.

Cerramos el dia con una cena basica, nada destacable pero con la ilusion de tener todo hilado, bajo control y listo para zamparlo en los siguientes dias.

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