Ayer acabo el dia de forma inesperada. Estuve una hora con el ordenador de Michael, el nuevo "internet cafe" del pueblo. Llegado hace una semana, alquila su computador para sacar algo de dinero extra. Llevaba una hora cuando me dijo que habia gente esperando. Recogi y me prepare para irnos. Fue entonces cuando Gerard, el otro socio del lugar, me dijo que no volvieramos solas andando. Michael iba a acompanyarnos.
No me pregunteis que paso, pero al final nos surgio una oferta para cenar con ellos. Gerard es un cuarenton de Zimbawe, Michael un veinteanyero sonyador y de altos vuelos que ha venido de Cape Town para "arreglar el mundo del turismo mochilero". Es divertido ver como todavia le quedan energias para luchar y tiene la vitalidad que precisa para enfrentarse contra "el mundo". Estaba indignado por muchas cosas y sobre todo por la mafia que predomina en este negocio pero creo que recien estaba aterrizando en el mundo real. Eso si, con muchos suenyos.
El guisado de calamar de Junior estaba estupendo. Areia lo devoro con fruicion y no dejo ni un grano de arroz ni un resto de salsa en el plato. Nosotros cenamos juntos algo mas tarde esperando a Junior, que nunca llego porque estaba haciendo sus servicios extra de taxista.
Hablamos sobre lo divino y lo humano. Escuche las frustraciones de ambos y a eso de las 21.30 nos dejaron sanas y salvas en nuestro hotel, con transporte motor incluido.
Todo un lujo.
De vuelta en Zombie, Areia quiso tomarse una Fanta de uva (su favorita sin duda) y yo me di el capricho de un Amarula, un licor al estilo "Baileys" pero con toque africano. Tengo que ver si lo puedo conseguir en el Corte Ingles...
Hoy ni mire la hora cuando amanecimos. No teniamos prisa. Dia de descanso total.
Lo primero, la colada. Ayer se nos mojo toda la ropa, la puesta y la de repuesto. Y lo que venia de atras, que estaba andando solo ya. Me he juntado con las dos cocineras, que estaban haciendo lo propio con los cubos, no sin antes habernos acercado al mercado a buscar jabon en barra. He intentado adoptar la postura africana y ese imposible "doblado" de espalda pero me he rendido y he acabado en cuclillas, sin castigar mas mi pobre columna que ya de ayer estaba machacada (de hecho la tengo con moratones, dados los golpes que me meti en el barco)
Hemos decidido caminar y perdernos entre los callejones del pueblo. Primero por el borde de la playa. La marea estaba tan baja qu eapenas tocabamos agua. Areia tenia hambre, asi qu e hemos hecho una pequenya parada. Lo de "pequenya" siempre es eufemistico porque para un sandwich de atun y una macedonia de frutas tardan de media una hora. Tampoco teniamos prisa.
Las poblaciones de Mozambique en general (extensible a las de Africa) estan compuestas de cientos de cabanyitas de paja. En esta zona predominan las circulares. El terreno suele estar tremendamente limpio y despejado. En este caso es todo arenoso. Hay varias dependencias. Una para almacen, otra para vivienda, otra para banyo y dependiendo de la familia, alguna otra para actividades propias. Las mujeres pasan el dia fuera, cocinando, yendo a por agua, al mercado, con miles de tareas agotadoras. Cada dia me alucinan mas y me fascina la fortaleza fisica que pueden llegar a tener cargando todo ese peso sobre su cabeza y ademas, en la mayoria de ocasiones, un bebote a sus espaldas. Todo un prodigio de fuerza y equilibrio.
Los ninyos, en la calle jugando. Con ruedas, latas o cualquier juguete hecho a mano, con una pelota desinflada o simplemente, riendo y saltando. No se puede decir que no se les ve felices. Se acercan, rien, juegan y bromean con Areia. Todo el mundo te saluda y dedica un "bom dia" o "boa tarde". Sin excepcion. Son totalmente encantadores. Los mozambiquenyos son especialmente amables, nada acosadores, te ayudan sin esperar nada a cambio y son generosos sin plantearselo. Aunque no tengan nada.
No han perdido todavia la fe en la gente, la humanidad y los principios.
Esta cayendo el sol. Tenemos un par de kilometros hasta nuestro hotelito. Hoy me dejaron subir algunas fotos en el ordenador, aunque tardan una eternidad y no trajimos los trastillos de Areia, asi que la tengo pululando por aqui. Manyana veremos que hacemos. Todo depende del viento. El tiempo esta impredecible y al parecer estan evitando que se repita lo de ayer. Los que se atrevieron volvieron escaldados.
Pondremos alguna velita o cantaremos algun cantico al espiritu que toque. La excursion a Bazaruto esta pendiente....
No me pregunteis que paso, pero al final nos surgio una oferta para cenar con ellos. Gerard es un cuarenton de Zimbawe, Michael un veinteanyero sonyador y de altos vuelos que ha venido de Cape Town para "arreglar el mundo del turismo mochilero". Es divertido ver como todavia le quedan energias para luchar y tiene la vitalidad que precisa para enfrentarse contra "el mundo". Estaba indignado por muchas cosas y sobre todo por la mafia que predomina en este negocio pero creo que recien estaba aterrizando en el mundo real. Eso si, con muchos suenyos.
El guisado de calamar de Junior estaba estupendo. Areia lo devoro con fruicion y no dejo ni un grano de arroz ni un resto de salsa en el plato. Nosotros cenamos juntos algo mas tarde esperando a Junior, que nunca llego porque estaba haciendo sus servicios extra de taxista.
Hablamos sobre lo divino y lo humano. Escuche las frustraciones de ambos y a eso de las 21.30 nos dejaron sanas y salvas en nuestro hotel, con transporte motor incluido.
Todo un lujo.
De vuelta en Zombie, Areia quiso tomarse una Fanta de uva (su favorita sin duda) y yo me di el capricho de un Amarula, un licor al estilo "Baileys" pero con toque africano. Tengo que ver si lo puedo conseguir en el Corte Ingles...
Hoy ni mire la hora cuando amanecimos. No teniamos prisa. Dia de descanso total.
Lo primero, la colada. Ayer se nos mojo toda la ropa, la puesta y la de repuesto. Y lo que venia de atras, que estaba andando solo ya. Me he juntado con las dos cocineras, que estaban haciendo lo propio con los cubos, no sin antes habernos acercado al mercado a buscar jabon en barra. He intentado adoptar la postura africana y ese imposible "doblado" de espalda pero me he rendido y he acabado en cuclillas, sin castigar mas mi pobre columna que ya de ayer estaba machacada (de hecho la tengo con moratones, dados los golpes que me meti en el barco)
Hemos decidido caminar y perdernos entre los callejones del pueblo. Primero por el borde de la playa. La marea estaba tan baja qu eapenas tocabamos agua. Areia tenia hambre, asi qu e hemos hecho una pequenya parada. Lo de "pequenya" siempre es eufemistico porque para un sandwich de atun y una macedonia de frutas tardan de media una hora. Tampoco teniamos prisa.
Las poblaciones de Mozambique en general (extensible a las de Africa) estan compuestas de cientos de cabanyitas de paja. En esta zona predominan las circulares. El terreno suele estar tremendamente limpio y despejado. En este caso es todo arenoso. Hay varias dependencias. Una para almacen, otra para vivienda, otra para banyo y dependiendo de la familia, alguna otra para actividades propias. Las mujeres pasan el dia fuera, cocinando, yendo a por agua, al mercado, con miles de tareas agotadoras. Cada dia me alucinan mas y me fascina la fortaleza fisica que pueden llegar a tener cargando todo ese peso sobre su cabeza y ademas, en la mayoria de ocasiones, un bebote a sus espaldas. Todo un prodigio de fuerza y equilibrio.
Los ninyos, en la calle jugando. Con ruedas, latas o cualquier juguete hecho a mano, con una pelota desinflada o simplemente, riendo y saltando. No se puede decir que no se les ve felices. Se acercan, rien, juegan y bromean con Areia. Todo el mundo te saluda y dedica un "bom dia" o "boa tarde". Sin excepcion. Son totalmente encantadores. Los mozambiquenyos son especialmente amables, nada acosadores, te ayudan sin esperar nada a cambio y son generosos sin plantearselo. Aunque no tengan nada.
No han perdido todavia la fe en la gente, la humanidad y los principios.
Esta cayendo el sol. Tenemos un par de kilometros hasta nuestro hotelito. Hoy me dejaron subir algunas fotos en el ordenador, aunque tardan una eternidad y no trajimos los trastillos de Areia, asi que la tengo pululando por aqui. Manyana veremos que hacemos. Todo depende del viento. El tiempo esta impredecible y al parecer estan evitando que se repita lo de ayer. Los que se atrevieron volvieron escaldados.
Pondremos alguna velita o cantaremos algun cantico al espiritu que toque. La excursion a Bazaruto esta pendiente....

Jo, llevaba todo el mes de agosto sin leer vuestras aventuras, y me las he leído de un tirón. Yo me he quedado sin vacaciones, pero leyéndote disfruto tanto como si estuviera yo de viaje.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Toni S-R ;-)