



- Grrrrrrrr... shhhhhhhhhhh... zas.......shhhhhhhhhhhhh...zas....
- Mama, que estas haciendo?
- Aprovechando para depilarme en nuestro ultimo dia de playa. Te has despertado ya?
- Claro, me has despertado tu con tus pelos! (risas)
Eran las 5.55 de la manyana.
Definitivamente, los horarios aqui son muy distintos (quien me hubiera dicho a mi que acabaria depilandome antes de las 6 de la manyana en un hotel con cortinas de tapiceria en pleno centro de Maputo) No nos ha hecho falta ni el despertador. De hecho a las 20.30 Areia sucumbia un parrafo mas tarde que la noche anterior. Yo aun lei un rato mas pero creo que no habian dado las 21 cuando cerraba los ojos.
De camino al puerto hemos pasado por "Surf", la pasteleria donde hemos hallado los "pasteis de nata" y nos hemos aprovisionado para el desayuno de Areia. A las 7.30, puntuales como relojes, estabamos sacando el ticket para la isla. Hacia un dia espectacular. Cielo azul y apenas una brisa.
A las 8 estabamos todos esperando el famoso "Ferry Vodacom". Ni rastro del susodicho. Todos sentados ordenadamente viendo a los pescadores faenar y prepararse para la salida. A las 8.30 se veian indicios de algun movimiento. Los locales iban para el muelle. Alli estaba un pequenyo barquito donde alguien tenia la cabeza metida en el motor.
Era, como no, el nuestro.
Se podria pensar que habian tenido todo el dia de ayer, incluso algunas horas del dia para revisar el trastillo. Pues no, resulta que se acababan de dar cuenta de que algo fallaba. En fin, no se si pensar que eso te da confianza o todo lo contrario. Eso si, mucho mejor que encontrarnos en pleno Indico mecidos por las olas.
Eran pasadas las 9 cuando saliamos de puerto. Unas 25 personas. Todavia no he logrado averiguar porque le llaman el Ferry Vodacom. Tal vez porque no hacian mas que sonar tonos y politonos en el interior? Eso si, lo de ferry parecia una broma. Era un barquito con capacidad para apenas 45 personas, cerrado y chiquitin. Y se mecia como una cuna.
Para alguien que le tiene terror al mar (lease yo) estoy realizando autenticas proezas. No se si se me han puesto las piernas duras de las pateadas que nos damos o de la tension que me entra en todas las travesias marinas. Hoy, de cualquier forma, he acabado por relajarme. Y hasta disfrutar. Con dos horas a la ida y dos y media a la vuelta (parecia que fueramos de pesca) me ha dado tiempo a todo un poco.
Inhaca pertenecio en tiempo cercano (geologicamente unos 7000 anyos) al continente. Ahora yace a 40 kms de la costa y se divisa claramente desde la city. La convirtieron en 1976 en reserva y tiene un centro de biologia marina. La anexa Ilha dos Portugueses (casi accesible en marea baja) fue un centro de leprosos y ahora es parte de la reserva, asi como el principal foco de visita turistica (una parte no sufre las bajadas de las mareas).
Hemos llegado tarde, pasadas las 11 y el regreso era a las 15 horas. Puesto que la marea estaba muy baja, el ferry nos ha dejado lejos y una barquita nos ha acercado a la orilla. Desde ahi, a patita mojandonos los bajos de los pantalones. Un moceton de 1.90 me ha agarrado a Areia y me la ha depositado sana y salva en la arena. Se me ha presentado como Lucas, guia de la isla. Le he agradecido el gesto y su intencion de mostrarnos el lugar, le he dado una pequenya recompensa por ayudarme con los 25 kilos en canal. Hemos divisado un chiringuito donde los dos camareros dormian a pierna suelta junto a la entrada. Al escuchar el crujir de las ramas ambos se han despertado y, leganya en mano, nos han invitado a sentarnos. Hemos aprovechado para cambiarnos a algo mas fresco y beber (y, por supuesto, la meadita de la manyana). De paso de nuevo por el nucleo central de llegada, nos han ofrecido llevarnos a la Isla de los Portugueses. Como apenas teniamos 3 horas, he dedicido que, simplemente, nos ibamos a dedicar a pasear.
Despues de un ratito de ascenso a lo alto de la isla, nos han cortado el paso por hallarnos en terreno gubernamental, pero amablemente nos han guiado por la isla para ir al centro neuralgico y al restaurante mas popular. Areia estaba hambrienta.
Lucas es posiblemente uno de los lugares mas famosos por sus pescados y mariscos. Hemos decidido agasajarnos con un platazo de ambos. Las dos en nuestra mesa, con un buen solete, hasta con pan y una jarrita de aceite de oliva de la que hemos hecho buena cuenta antes de llegar nuestro principal. Creo que ambas estabamos famelicas.
Las gambas me las he zampado yo pero hemos peleado por el calamar y el pescadito. La ensalada yo, las patatas, a medias. Me he puesto a charlar con una alemana que ha venido tambien en el barco y que estaba extendiendo su estancia despues de una conferencia mundial sobre agricultura la semana pasada. Ella si que se quedaba a dormir. En el fondo, me estaba dando una envidia tremenda.
La verdad es que la isla se merece unos cuantos dias de visita. Es grande y tiene unos rincones preciosos. No es algo que se pueda cubrir en unas horas. La idea inicial de ayer de quedarnos era perfecta. Incluso de haberlo planificado bien, habria agarrado los trastos y pasado esta noche. Pero me centre en pasar el fin de semana en Maputo y acudir al mercado artesanal del sabado. Tampoco sera la ultima isla tropical que visitemos.
Despues de pegarnos el panzon, nos hemos dirigido a la playa. Nos hemos encontrado con Alejandro y Laura, la pareja de espanyoles que nos la recomendaron. Ellos tambien se quedaron colgados ayer con el barco pero al final volaron en avioneta. Una opcion bastante recomendable pero con la que no contamos.
He pensado incluso en pasar de todo, pero la broma me salia cara (pagar habitacion en Maputo y en la isla....) y tampoco tenia suficiente pasta. Asi que nos hemos olvidado del tema y nos hemos ido a dar un banyo. La marea habia subido ya y las "caranjeiras"de la manyana habian desaparecido. Nuestra llegada matinal ha estado rodeada de mujeres buscando cangrejos, negros para los poderosos, comunes para los pobres. Ahora algunos barcos de pesca surcaban la bahia. Poco mas. Una tranquilidad pasmosa.
El agua estaba cristalina e incluso no demasiado fria. Una gozada. Pero en unos minutos nos han dado las 1445. Hora de volver al barco.
En la pasarela estabamos apenas una docena de personas. Todos de vuelta donde fondeaba nuestro ferry costipado.
Esperando.
Un buen rato.
Cuando he preguntado, me han comentado que estabamos esperando a dos personas. Todos estabamos casi maldiciendo. Han resultado ser dos portuguesas que venian a la ida a las que, al parecer, les han dado la informacion erronea. Hemos logrado partir, tarde pero de vuelta a casa.
La travesia ha sido tranquila, aunque esta vez Areia no ha dormido ni cinco minutos (la ida ha estado totalmente torrada) y hemos sacado todo el repertorio de juegos durante los mas de 150 minutos en en cascaron.
Eran las 18 en punto cuando llegabamos a Maputo.
Lo mejor, la puesta de sol con el "skyline"de la ciudad de fondo. La capi ha ganado en belleza por unos momentos.
Duchadas, limpias y relucientes, tenemos la noche del viernes por delante. Aunque confieso que el suenyo ya me esta pudiendo y no son ni las 20 horas. El ritmo es tan distinto!!!!
Iremos a zampar algo. Igual hoy toca chino. Veremos si llegamos a un acuerdo.
Seguro que estara bueno...

ya estais preparando la vuelta ,imagino vuestra pena y tambien las ganas de Areia por estar en su casa. ,Nos vemos pronto, nos decís la hora de llegada cundo la tengais clara.Buen viaje peques!!!!Abu
ResponderEliminarHa sido un placer y muy instructivo seguir vuestras correrías este verano. Feliz regreso!
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