Los "protas"

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De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

lunes, 17 de agosto de 2009

Bazaruto: Snorkel de secano





No solo el hombre es el unico que tropieza dos veces con la misma piedra sino que, ademas, disfruta con ello.

Por eso me empenye en coger otra vez el barco para irnos a otra isla. Por si no habia habido bastante.

La noche anterior habiamos estado hasta el ultimo minutos al tanto de los eventos con Sabrina, la duenya del Zombie, una italo francesa encantadora que trabaja como una bestia pero parece disfrutar haciendolo y teniendo a todo el mundo contento. Habian cancelado todos los viajes a las islas el viernes dada la experiencia del jueves y las previsiones meteorologicas, por eso los del sabado estaban mas que "petados" y las posibilidades de encontrar hueco estaban menguando. Al final las gestiones de Sabrina y Denis funcionaron y a las 21 nos dijeron que teniamos sitio. A las 7.45 pasaban a por nosotras.

Despertar a Areia fue un pequenyo esfuerzo. Encargue sus tostadas mientras tanto y fui adelantando con un cafe. Cuando por fin las leganyas despejaban, llego Peter, de Ocean Blue a por nosotras, cargando a Kristen y Jac, nuestros amigos australianos, que tambien iban pero a bucear. Dado que nos pillo en pleno bocado, decidio ir a por otra gente y nos dio unos minutos mas para saborear el desayuno.

Nos trasladaron al otro extremo de Vilankulo, donde el huracan Jophet destrozo varios lugares hace dos anyos y medio. El hotel Aguia Negra, donde estaba el centro de buceo, estaba en pleno proceso de remodelacion. El duenyo inicial simplemente no tuvo ganas de renovarlo y lo dejo tal como estaba. Los chicos del buceo estaban haciendo un trabajo con calma y relajo pero el lugar era perfecto.

El mar se veia en total calma y era una gozada.

Subimos en una lancha motora. Curiosamente 3 catalanes, dos vascos, los dos Ozzies, dos chavalas inglesas y nosotras. Todos buceadores menos 4 de nosotras. TOdos equipados. Areia entusiasmada porque tenia aletas y equipo de su tamanyo. Todo perfecto.

La llegada a Bazaruto, en 40 minutos, increible. La mayor de las islas (37 kms de largo) y la que le da nombre al archipielago. Al lado, Benguerra. Al final, Magaroque. Otras pequenyas islas que tambien lo salpican. Un lugar paradisiaco.

La isla te recibe con una inmensa duna de colores ocre, que acaba en el mar en un precipitado salto. Una playa larga, un arrecife cercano. Ideal y precioso. Algunos ya estaban campando y disfrutando del sol. Nosotras embarcamos de nuevo para acercarnos al arrecife y hacer algo de snorkel.

Dejamos a los buceadores, poniendome los dientes tremendamente largos. Nos acercamos al arrecife pero el viento habia cambiado, el mar tenia olas sorprendentemente altas y el cielo se cubria con nubarrones de escandalo. Menchu salto. La chica inglesa, dada a ataques de panico, se ayudo de Paulino y parece que fue nadando. Yo meti a Areia en el agua. Pero el grito la saco de un salto.

- Esta muy fria mama. Yo no quiero nadar en este agua.
- No quieres intentarlo, llevas neopreno y una camiseta. Luego esta mejor.
- No, mama, no quiero.

No insisti mas. No hay motivo para forzarla a no disfrutar. Yo ni probe el agua. Nos quedamos en el barco, jugando a los personajes mientras mirabamos al horizonte. Al menos logro no marearse y sobrevivio al vaiven realmente desestabilizante.

Llamaron a las dos chicas. Los buceadores asomaban. Fuimos a recogerlos y nos acercamos a la orilla. Poca visibilidad pero al menos habian visto algun pez, alguna estrella de mar, algun bicho marino. Eso si, nosotras fuimos las unicas en ver delfines, que pasaron junto al barco. Eso y, lo mas interesante, el trasero de Paulino bajo el neopreno verde desgarrado. Cuando vi a Areia mirando fijamente en su direccion sin quitar ojo le dije:

- Areia, le estas mirando el "vilan..." a Paulino (ahora todo lo que tiene que ver con el "derriere" se llama "vilan ...." por el nombre del pueblecito)
- No, mama, joooo, estaba mirando el horizonte!!!
- Seguro? Es que no quitas ojo....

A continuacion vino un codazo en las costillas y un "Mama, no te he dicho que de chicos no hablamos?????"

Me encanta picarla. Esta tan divertida....

Llegamos a Bazaruto y todos estaban desesperados por secarse. EL viento era fuerte. Nosotras estabamos mojadas, pero del descargue de la nube que nos habia caido encima mientras esperabamos. Aparentar, aparentabamos!!!!

Una vez en Bazaruto, sacamos las galletas, el zumo, el queso y las viandas que traiamos, Areia se puso a repartir un poco de todo, zampamos algo y nos fuimos a subir la duna.

Habeis intentando subir dunas de muchos metros????

Es agotador. Lo mejor que se puede hacer con un pedazo de comida en la mano.

Para entonces, las nubes se alternaban con el sol. Por momentos hacia fria. Areia no se quito la camiseta de neopreno. Por si las moscas. Al llegar a la cima de la duna, nos lanzamos a saltos para bajarla, despendoladas del todo y gritando como enanas. Una gozada.

- Otra vez, mama!!! Quiero bajarla otra vez!!!!
- Luego, hija, luego (aqui viene la falta de resuello)

Acabamos de zampar algo. Patxi nos ofrecio algo de coco, los catalanes jamon del bueno. Areia se fue con ellos a dar una vuelta mientras yo me quedaba en el norte de Espanya de charreta. Aprendiendo de las experiencias de los demas, fascinandome con las iniciativas de los otros.

Teniamos que habernos mudado a Benguerra pero el viento que soplaba no lo hacia placentero. Nos quedamos a explorar Bazaruto. Aunque bajamos las aletas y las gafas, decidimos irnos a pasear por la playa del otro lado. Areia y yo andamos de expedicion "conchera" pero nos tropezamos sobre todo con cientos de medusas. Alguna cosita recogimos pero casi todo estaba destrozado.

Una vez en la playa del oeste, oi a Areia gritas detras mio. Una medusa de las de la orilla, pense. De pronto, la vi saltando con el bote de conchas en la mano.

- Que pasa, Areia, estas bien??
- Estaba viva, mama, estaba andando!!!!

Resulta que una de las pocas conchas enteras que habiamos cogido estaba bien porque...estaba viva!!!!! Al abrir la caja y verla caminar, le entro un ataque de panico y lo tiro todo al mar. Rapidamente, me puse a rescatar los restos.

La vuelta la hicimos por dentro. Atravesamos la zona de la duna, subiendo en denodados esfuerzos. El final de la duna es una zona de verde increible. Un autentico vergel donde incluso habia un lago. Pasamos por un "cementerio de conchas" de puntillas y con cuidado. Escalamos por la parte dura aunque dimos un pequenyo rodeo. Nos lanzamos de nuevo.

En la isla solo quedaba nuestro grupo. Apenas media docena de gente y pescadores llegando a puerto.

Volvieron los buceadores. Recogimos y partimos para Vilankulo. Esta vez tuvimos suerte, estuvimos en el lado "seco" de la barca. Llegamos en buen estado pero, para remate, nos dieron toallas, cafe caliente y una calida bienvenida.

Nos repartieron a nuestros lugares de origen y Areia moria por una pizza. Llamamos a la "delivery" local (gracias de nuevo a la gran Sabrina) contando con que se demoraria cerca de una hora. Fueron 45 minutos. Y me toco zamparme casi media.

Mi curry llego a las 19.30 y lo comparti con Alejandro y Laura, dos vascos afincados en Madrid. Intercambiamos ideas y reflexiones, dibujos y risas de Areia y un buen rato de conversacion. Mientras, una orquesta tocaba en la puerta de nuestro apartamento con lo que no habia opcion de irse al saco. Esperamos a que acabaran los berridos y la percusion (NO era la mejor orquesta de Mozambique) y nos fuimos al catre, cansadas y con ganas de cambiar de aires.

Y sin poder bucear...

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