Los "protas"

Mi foto
De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

sábado, 8 de agosto de 2009

Escachufladas hasta el infinito. Cruzando tierras.

Noooo... Después del día tan estupendo en Hlane, quién quería volver a meterse en un bus??

Sin prisa pero con cierta ligereza, recogimos, desayunamos a las y nos despedimos del personal, que tan bien nos había cuidado. Caminamos hasta la carretera (esta vez no había un "Ted" que se apiadara de nosotras) y esperamos a que un mini bus pasara. Por suerte uno medio vació paró y en menos de 10 minutos estábamos en Simnye donde, providencialmente otro esperaba a punto de salir hacia Lomahasha, la frontera con Mozambique.

Increíble. A las 9.45 pasábamos las formalidades de inmigración. 50 kms en tiempo record!!!!

Pero estábamos en Mozambique...

La "chapa" de Naamacha hasta Maputo también estaba casi lista para partir: esta vez en la última fila y apretujadas entre otras 16 almas. Pan nuestro de cada día. Antes del mediodía entrábamos en la ciudad. Desde el lugar donde nos dejaron cogimos otra chapa interurbana por un par de paradas hasta la "junta", lugar donde se congregan otras chapas para zonas más alejadas.

Unos chicos se acercaron preguntando dónde iba. Xai Xai, les indiqué. Me llevaron hacia un bus casi de lujo, mini bus amplio y confortable, y al mismo precio de la chapa. Demasiado bonito para ser verdad!!! Era casi medio día. De salir enseguida podríamos conseguir llegar antes del anochecer. Todo un record para el transporte africano.

Las 13. El bus medio vacío.

13.15. Empezó el motín.

La mayoría de gente a bordo, mujeres, empezaron a protestar. Aquello no parecía llenarse. Yo andaba tras el cobrador, que no me había dado el cambio (y era el único suelto para comprar tan sólo un refresco o algo de picar, porque tenía uno de esos billetes "incambiables") pero el tipo, con sus gafas de sol de montura blanca nuevas (o eso o el idiota no les había quitado la etiqueta de UVB y UVA que llevan en el cristal) estaba desaparecido...

Se empezaron a levantar voces y culos. En cuestión de segundos estábamos acomodándonos en una chapa convencional. La mitad de nosotros seguía maldiciendo al cobrador porque esaperábamos nuestro cambio. El tipo apareció, subió al vehículo y empezó a trajinar. Más cuerpos se hacinaron en el espacio. Al final, 19 adultos y 6 ninhos. Entre ellos, 4 daneses XXL que no sabían dónde meter las patas.

Cuatro horas.

De reloj.

Partimos pasadas las 14. Llegábamos de noche a Xai Xai.

Por el camino, vilipendiada y con un dolor de trasero in extremis, había colocado a Areia en mi regazo para evitar que ella también fuera estrujada. Con la implicación que ello tiene: 25 kilos en canal sobre las piernas, amén de las mochilas entre las extremidades, una senhora con su cesta de frutas, otra con su bebé colgando y las de detrás comiendo un discreto pescado.

Me puse a hablar con Lisbeth, que estaba en el asiento de atrás, la danesa que se ha establecido en Mozambique apenas hace un mes. Junto con su marido van a montar una escuela de agrónomos a nivel local, para ensenyarles como sacar más provecho a estas ricas tierras. Ella vuelve a Dinamarca cada 5 semanas para recibir un tratamiento por esclerosis múltiple pero prefiere gastar sus energías aquí y cumplir su suenho. Da gracias porque hace 3 anhos estaba medio ciega y postrada en una silla de ruedas. Ahora se puede permitir el lujo de estrujarse en una chapa y fundar una escuela a pesar de las trabas y la lucha que ello supone.

Se ofreció a llevarnos a la playa de Xai Xai, a 10 kms del pueblo y su casa. En su recién adquirido pick up nos acercó en un viaje oscuro y lleno de sorpresas en la carretera. Vale la pena ir con los ojos bien abiertos. Nunca sabes lo que te puedes encontrar!!!!

Llegamos sanas y salvas, tomamos una habitación en el "Complexo turistico Halley" (tan hortera como suena, pero el único hotel decente en la zona) y nos pegamos un cenorrio de impresión.

Estábamos muertas, hambrientas y nos dolía TODO el cuerpo. Merecíamos comida, reposo y ... algo de ibuprofeno para mi.

Las emociones en grupo ... se pagan!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos encanta que nos contéis cosas, así que no seáis tímidos...

¿Qué toca hoy?

¿Qué toca hoy?
Lo que nos depare el día (por cierto, ¡son de verdad!)