

Hoy estamos de nuevo en Tofo. Amanecimos despues de horas de descanso. Lo necesitabamos. Nos hemos dado un homenaje con crepes, macedonia y cafe: un buen desayuno. Areia, como no, lo ha regado con su Fanta de uva. Imprescindible en cualquier momento. Nos ha costado salir de alli porque, a pesar de las 16 personas en nomina de la pension, la unica que corre y vuela es la gerente. Nos ha servido, hecho la comida, cobrado y despedido. No se para que estaban los otros 15 pero me parecian superfluos...
Hemos cruzado la ciudad, respirando el lunes matinero camino a la estacion de chapas. Una parecia a punto de partir a Tofo. "Hay sitio??" he preguntado al cobrador. Vaya pregunta tonta... en Mozambique SIEMPRE hay sitio. Nos han puesto al final, en la ultima fila. Un asiento para las dos. Cajas de botellas se apilaban al frente. El pequenyo maletero de detras estaba a reventar. Un horror. En el lateral de las ventanas, una barra cruzaba de lado a lado. Fardos arriba atados a la barra, justo a mi vera. Hemos partido.
Al cabo de unos kilometros nos ha parado la policia. Sorprendentemente le han pedido los papeles, que pusiera los intermitentes y la marcha atras. Estabamos parados sin poder movernos. A mi me ha entrado un ataque de claustrofobia tremendo y he gritado:
- Quiero salir!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Todo el mundo se ha girado.
- Como que quieres salir? Decia uno.
- Aqui alguien quiere bajar, conductor- decia otro.
- La senyora no se encuentra bien - decia otro mas alla.
- Esto es asfixiante. No puedo mas, me quiero bajar.
Nadie se movia. Yo ya no sabia que hacer. Me encontraba atrapada en un ataud gigante. Nunca me habia sentido asi. He sacado la cabeza por la ventana intentando respirar. Areia no decia nada. No nos moviamos.
- Luego te cambias y te ponemos en un asiento mejor.
He intentado explicarles que me sentia agobiada, que estoy acostumbrada a las chapas pero me encontraba totalmente encerrada. No me podia mover pero ni siquiera podia estirar el cuello, me daba con la cabeza en el techo. Le he dicho al conductor que fuera despacio. Cada curva podia oler el tufo del neumatico rozando contra algo metalico. Realmente peligroso. El trayecto se me ha hecho eterno. 22 kilometros con un tremendo mal rollo en el cuerpo. Veia que tan siquiera podia salir por la ventana en caso de accidente. Me encontraba atrapada. Los demas han debido pensar "esta blanca excentrica" pero jamas me habia pasado antes. Simplemente me ha podido la claustrofobia... (y la forma de conducir del susodicho que era para poner los pelos de punta a cualquiera)
En Tofo nos hemos ido a nuestro querido Fatima's. Nos han dado una cabanya con cinco camas para ambas y nos hemos ido a disfrutar de el aire libre. Mucho espacio. Mucho sitio. La tranquilidad de la bahia de Inhambane no hacia presagiar lo que nos hemos encontrado: Una mar tremendamente agitada. Imposible banyarse. Hemos ido hacia Tofinho buscando nuestros "jacuzzis". Desaparecidos. Tofinho es la playa de surferos. No habia ni uno. Unos murallones de 4 o 5 metros se estrellaban a 50 metros de la orilla. Impresionantes. No habia forma de sobrepasar eso. Nadie ha desafiado el agua. Todas las actividades canceladas. Nosotras nos hemos dedicado a pasear, a jugar, a leer y a contar cuentos. Areia no queria mas. Solo juego, juego y juego.
Ahora vamos a cenar con nuestros amigos australianos, que tambien llegaron ayer camino de vuelta, aunque ellos permaneceran unos dias mas, tambien para celebrar el cumple de ella, que es manyana. Nosotras... si todo va bien, partimos miercoles.
En un bus mas amplio, eso si!!!!!!!!!!!!!!!!!

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