Los "protas"

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De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

lunes, 21 de marzo de 2011

Big brother is watching us

Posiblemente mi título hubiese sido otro de no llevarme la sorpresa tan tremenda al ver que no puedo entrar en el blog. Impresionante. Parece que los pasos de la seguridad siria son cautelosos y muy rápidos. Somos pocos los que entramos y tal vez eso les ayuda a tenernos controlados. Imagino que somos un trío muy sospechoso. Entre mis pelos despeinados, los dientes desordenados de Areia y las cicatrices de guerra de Miguel, debemos dar un aspecto temeroso.

Tal vez eso de que uno de cada 3 son espías en este país no es nada exagerado...

La verdad es que desde que aterrizamos el trato no ha podido ser mejor. Llegamos ayer a las 2.30 después de un par de vuelos y un viaje en bus a Madrid sin apenas incidencias. Unos minutos de retraso en todos ellos, esperas minímas y colas... de un pequeño grupo de estudiantes italianos de ... 90 personas. Cuando ya quedaban 20 volvieron las azafatas de Alitalia a lidiar con el problema (hasta entonces despachaba una) pero en general una ida sin incidentes (lo cual es de agradecer!!!)

Lo más llamativo de la llegada a Damasco fue también debido a las ausencias: nada de manadas de cuervos expectantes y acechando para ofrecerte taxis, servicios y otras minucias. Incluso nos costó encontrar uno y hubimos de acudir a un mostrador de taxis prepagados (se nos había acercado un listillo queriendo cobrar 2000 y dándoselas de ser el unico taxi del aeropuerto). Al final la cosa salió por 1500 libras (unos 22 euros) en un pedazo furgoneta donde podíamos campar alegremente. La distancia hasta la ciudad es de casi 25 kms, recorridos a unos respetadísimos 80 kms hora. Que se rían los españoles de los 110 de ahora!!! Y aquí los respetan al dedillo (visto lo visto, como para no hacerlo!!!)

Llegamos al hotel Al Majed entorno a las 3.30. Agotados y ya sin fuerzas, nos acomodamos en una habitación que mas bien era de los Mil y un Horrores por los detalles, los materiales y el poco tacto decorativo. La cesta de "amenities" os la queria mostrar en unas fotos pero, dado el dedo censor, tendréis que esperar unos días para verla. De momento, habrá que usar la imaginación.

Aquí la cestita de marras:

Areia, después de 3 horas de dormir en el avión y abrumada por la beldad de nuestro alojamiento (y por la rasca que pegaba) tardó un rato en conciliar el sueño. El ruido de la nevera tratamos de convertirlo mentalmente en música para bailar la danza del vientre con unos cuantos velos. La radio del señor vigilante la convertimos en aplausos.

La habitación de Al Majed (Interior y exterior)


Hemos puesto el despertador a las 10.30, saliendo realmente del hotel una hora más tarde, ya entrados en calor y algo centrados. Estábamos cerca del centro y la ciudad rezumaba actividad frenética (los domingos son laborables aquí). Desafiando el trafico caótico, usando los pasos elevados y poniendo cara de circunstancias al ver a los coches acercarse a dos palmos, hemos decidido por empezar el día comiendo algo. En un barecillo bastante popular, nos hemos adjudicado unos estupendos Kebabs (no es lo que conocemos por kebab en Espanya, sino mas bien como unas salchichas) con un hummus fantastico, un pan árabe estupendo y unos tés reconfortantes. Areia se ha zampado lo nuestro y aparte, su tortilla de dos huevos. Tenia un hambre canina, la pobre, que ayer se saltó la cena de Alitalia.

Damasco tiene su centro en la ciudad vieja. Gran parte de ella, cubierta por el zoco (que hemos dejado para la vuelta) y cuyo epicentro es la mezquita Omeya, la que sirvió de modelo para todas las construidas a posteriori en el mundo musulmán. Estaba animadísima y el ambiente era estupendo.

El patio de la Mezquita

La salida del zoco hacia la Mezquita



El patio. La menda "disfrazada" por exigencias de guión.


Cada sala, cada parte, cada rincón tenía vida propia. La sala de oración, tranquila y serena, estaba plagada tanto por hombres como por mujeres (separados, claro está) totalmente concentrados. Algunos tanto que se les oía roncar desde algunos metros.



Por suerte, la afluencia de turistas va desde escasa hasta nula. Es incluso triste ver que no hay nadie en lugares tan emblemáticos. Incluso ahora, desde Palmira donde escribo, posiblemente el lugar mas conocido de toda Siria, apenas somos una docena los que nos vamos cruzando en cada esquina. Los sirios son tremendamente amables, no molestan para nada (hasta se echa de menos) y sólo se acercan genuinamente a ayudarte si te ven perdido o que precisas algo. Es una autentica maravilla!!!!


Hemos podido dar vueltas sin ser acosados, sin preguntas y sin castigos. Se agradece eternamente. Al final, despues de hacer cábalas, hemos decidido abandonar Damasco para venir a Tadmor (Palmira en árabe) pasar la noche y mañana visitar con calma las ruinas. Hemos llegado a la estación con el tiempo de coger el bus de las 15.30. Media hora más tarde todavía estábamos en la puerta de salida, con espontáneos subiendo al bus después del control de policía (no me extraña que se rebelen!!!)

Despues de unos 30 kms de salir de Damasco, el paisaje se convierte en una interminable sucesion de "nadas". Desierto en el más puro sentido de la palabra. Piedras, roca, montañas áridas, tierra yerma. Mas nada... Sin paradas, tal como nos habían anunciado (y yo con la vejiga reventando desde la salida) hemos llegado a un lugar en medio de la nada (como era de esperar) que tampoco era Palmira. Una más de las "estaciones de buses", uno mas de los cerca de 400 buses que pasan a diario por los alrededores de Palmira (se ha reducido la entrada al centro para evitar ruidos) y, viéndonos totalmente colgados, hemos preguntado al conductor del bus.

A los 15 minutos teníamos a Ahmed recogiéndonos. El centro quedaba a unos 3 kms. No ha querido cobrarnos. Ha dicho que era amigo del chofer y que nos hacia el favor como colega. Haremos "business" si tenemos que hacerlo pero esto es cortesia. Lo dicho: Los sirios son amables con demasía. Hemos ido directos al hotel que teniamos en mente. Al Nakheel hotel, uno de tantos en el centro de la ciudad. Eso sí, con mucho más gusto y gracia que el de la capital. Gente encantadora que enseguida nos han traido el té y con los que hemos podido conversar incluso de politica (glups, igual era parte del plan de control!!!). Eso sí, coincidíamos todos unánimamente en el estado mental del dictador libio, al que aquí tienen por un verdadero pirado.

Nuestra habitación en Al Nakheel.



Hoy hemos pecado de incautos y hemos cometido la metedura de pata de un novato.

- Error numero uno: no llevar divisa europea más que lo justo (por eso de no llevar demasiado efectivo)
- Error numero dos (imperdonable): Hacer caso de un taxista de Damasco que afirmaba rotundamente que en Palmira habia cajero automatico.

No!!! No lo hay!!! A no ser, claro está, que tengas tarjeta siria. Así que, con el talante amable, nos han dicho que en una tienda estaban dispuestos a ayudarnos con nuestro problema de "cash flow" por la módica comision del 15%. Nuestra suite va a quedarse casi por el precio original despues de tan duro regateo (pero que habitación!!!!) pero hemos aprendido algo que, tras más de 20 años de trotamundos sabíamos perfectamente. Lo meteremos en "gastos por borricos".

Para celebrar el sableo, hemos cenado un plato regional beduino, mansaf, que era una versión algo diversa de arroz con carne, aderezada con una salsa de yogur. Areia se ha deleitado con las "cheese borak", unos rollitos de queso espectaculares. De postre, un buen té y unos minutos de conversacion con los locales. Areia se ha "ganado" por su simpatía y sus pinitos en arabe, una cinta de musica berber... Desempolvaremos la "casetera" para escucharla. Ahora esta con Miguel en el hotel, ambos esperándome para leer los relatos sirios que llevamos en la mochila.

La cena, con Mohamed.

Os dejo, pues, para leer un rato y seguir disfrutando de este inmenso baño de cultura. Y, para los que miran desde arriba: Ma'salama!!! Nos vamos a la cama!!!

Besitos!!!!!!

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