Huyendo del caos de la capital, hemos desafiado de nuevo el mar y nos hemos escapado a la isla de Goré, paradigma del tiempo del esclavismo.
Como Areia tiene hambre y empieza a protestar, lo relatare en otro momento....
;)
Idas y venidas dedos personitas por los confines del mundo tratando de descubrir el secreto de la felicidad
Que envidia. Muchas gracias por compartirlo con nosotros. un abrazo.
ResponderEliminarAlejandro y Adolfo