Los "protas"

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De madre aventurera, hija trotamundos. Una aporta la experiencia, otra el sentido común. La suma de las dos: una serie de vivencias inolvidables y unos recuerdos indelebles.

lunes, 17 de agosto de 2009

Bazaruto: Snorkel de secano





No solo el hombre es el unico que tropieza dos veces con la misma piedra sino que, ademas, disfruta con ello.

Por eso me empenye en coger otra vez el barco para irnos a otra isla. Por si no habia habido bastante.

La noche anterior habiamos estado hasta el ultimo minutos al tanto de los eventos con Sabrina, la duenya del Zombie, una italo francesa encantadora que trabaja como una bestia pero parece disfrutar haciendolo y teniendo a todo el mundo contento. Habian cancelado todos los viajes a las islas el viernes dada la experiencia del jueves y las previsiones meteorologicas, por eso los del sabado estaban mas que "petados" y las posibilidades de encontrar hueco estaban menguando. Al final las gestiones de Sabrina y Denis funcionaron y a las 21 nos dijeron que teniamos sitio. A las 7.45 pasaban a por nosotras.

Despertar a Areia fue un pequenyo esfuerzo. Encargue sus tostadas mientras tanto y fui adelantando con un cafe. Cuando por fin las leganyas despejaban, llego Peter, de Ocean Blue a por nosotras, cargando a Kristen y Jac, nuestros amigos australianos, que tambien iban pero a bucear. Dado que nos pillo en pleno bocado, decidio ir a por otra gente y nos dio unos minutos mas para saborear el desayuno.

Nos trasladaron al otro extremo de Vilankulo, donde el huracan Jophet destrozo varios lugares hace dos anyos y medio. El hotel Aguia Negra, donde estaba el centro de buceo, estaba en pleno proceso de remodelacion. El duenyo inicial simplemente no tuvo ganas de renovarlo y lo dejo tal como estaba. Los chicos del buceo estaban haciendo un trabajo con calma y relajo pero el lugar era perfecto.

El mar se veia en total calma y era una gozada.

Subimos en una lancha motora. Curiosamente 3 catalanes, dos vascos, los dos Ozzies, dos chavalas inglesas y nosotras. Todos buceadores menos 4 de nosotras. TOdos equipados. Areia entusiasmada porque tenia aletas y equipo de su tamanyo. Todo perfecto.

La llegada a Bazaruto, en 40 minutos, increible. La mayor de las islas (37 kms de largo) y la que le da nombre al archipielago. Al lado, Benguerra. Al final, Magaroque. Otras pequenyas islas que tambien lo salpican. Un lugar paradisiaco.

La isla te recibe con una inmensa duna de colores ocre, que acaba en el mar en un precipitado salto. Una playa larga, un arrecife cercano. Ideal y precioso. Algunos ya estaban campando y disfrutando del sol. Nosotras embarcamos de nuevo para acercarnos al arrecife y hacer algo de snorkel.

Dejamos a los buceadores, poniendome los dientes tremendamente largos. Nos acercamos al arrecife pero el viento habia cambiado, el mar tenia olas sorprendentemente altas y el cielo se cubria con nubarrones de escandalo. Menchu salto. La chica inglesa, dada a ataques de panico, se ayudo de Paulino y parece que fue nadando. Yo meti a Areia en el agua. Pero el grito la saco de un salto.

- Esta muy fria mama. Yo no quiero nadar en este agua.
- No quieres intentarlo, llevas neopreno y una camiseta. Luego esta mejor.
- No, mama, no quiero.

No insisti mas. No hay motivo para forzarla a no disfrutar. Yo ni probe el agua. Nos quedamos en el barco, jugando a los personajes mientras mirabamos al horizonte. Al menos logro no marearse y sobrevivio al vaiven realmente desestabilizante.

Llamaron a las dos chicas. Los buceadores asomaban. Fuimos a recogerlos y nos acercamos a la orilla. Poca visibilidad pero al menos habian visto algun pez, alguna estrella de mar, algun bicho marino. Eso si, nosotras fuimos las unicas en ver delfines, que pasaron junto al barco. Eso y, lo mas interesante, el trasero de Paulino bajo el neopreno verde desgarrado. Cuando vi a Areia mirando fijamente en su direccion sin quitar ojo le dije:

- Areia, le estas mirando el "vilan..." a Paulino (ahora todo lo que tiene que ver con el "derriere" se llama "vilan ...." por el nombre del pueblecito)
- No, mama, joooo, estaba mirando el horizonte!!!
- Seguro? Es que no quitas ojo....

A continuacion vino un codazo en las costillas y un "Mama, no te he dicho que de chicos no hablamos?????"

Me encanta picarla. Esta tan divertida....

Llegamos a Bazaruto y todos estaban desesperados por secarse. EL viento era fuerte. Nosotras estabamos mojadas, pero del descargue de la nube que nos habia caido encima mientras esperabamos. Aparentar, aparentabamos!!!!

Una vez en Bazaruto, sacamos las galletas, el zumo, el queso y las viandas que traiamos, Areia se puso a repartir un poco de todo, zampamos algo y nos fuimos a subir la duna.

Habeis intentando subir dunas de muchos metros????

Es agotador. Lo mejor que se puede hacer con un pedazo de comida en la mano.

Para entonces, las nubes se alternaban con el sol. Por momentos hacia fria. Areia no se quito la camiseta de neopreno. Por si las moscas. Al llegar a la cima de la duna, nos lanzamos a saltos para bajarla, despendoladas del todo y gritando como enanas. Una gozada.

- Otra vez, mama!!! Quiero bajarla otra vez!!!!
- Luego, hija, luego (aqui viene la falta de resuello)

Acabamos de zampar algo. Patxi nos ofrecio algo de coco, los catalanes jamon del bueno. Areia se fue con ellos a dar una vuelta mientras yo me quedaba en el norte de Espanya de charreta. Aprendiendo de las experiencias de los demas, fascinandome con las iniciativas de los otros.

Teniamos que habernos mudado a Benguerra pero el viento que soplaba no lo hacia placentero. Nos quedamos a explorar Bazaruto. Aunque bajamos las aletas y las gafas, decidimos irnos a pasear por la playa del otro lado. Areia y yo andamos de expedicion "conchera" pero nos tropezamos sobre todo con cientos de medusas. Alguna cosita recogimos pero casi todo estaba destrozado.

Una vez en la playa del oeste, oi a Areia gritas detras mio. Una medusa de las de la orilla, pense. De pronto, la vi saltando con el bote de conchas en la mano.

- Que pasa, Areia, estas bien??
- Estaba viva, mama, estaba andando!!!!

Resulta que una de las pocas conchas enteras que habiamos cogido estaba bien porque...estaba viva!!!!! Al abrir la caja y verla caminar, le entro un ataque de panico y lo tiro todo al mar. Rapidamente, me puse a rescatar los restos.

La vuelta la hicimos por dentro. Atravesamos la zona de la duna, subiendo en denodados esfuerzos. El final de la duna es una zona de verde increible. Un autentico vergel donde incluso habia un lago. Pasamos por un "cementerio de conchas" de puntillas y con cuidado. Escalamos por la parte dura aunque dimos un pequenyo rodeo. Nos lanzamos de nuevo.

En la isla solo quedaba nuestro grupo. Apenas media docena de gente y pescadores llegando a puerto.

Volvieron los buceadores. Recogimos y partimos para Vilankulo. Esta vez tuvimos suerte, estuvimos en el lado "seco" de la barca. Llegamos en buen estado pero, para remate, nos dieron toallas, cafe caliente y una calida bienvenida.

Nos repartieron a nuestros lugares de origen y Areia moria por una pizza. Llamamos a la "delivery" local (gracias de nuevo a la gran Sabrina) contando con que se demoraria cerca de una hora. Fueron 45 minutos. Y me toco zamparme casi media.

Mi curry llego a las 19.30 y lo comparti con Alejandro y Laura, dos vascos afincados en Madrid. Intercambiamos ideas y reflexiones, dibujos y risas de Areia y un buen rato de conversacion. Mientras, una orquesta tocaba en la puerta de nuestro apartamento con lo que no habia opcion de irse al saco. Esperamos a que acabaran los berridos y la percusion (NO era la mejor orquesta de Mozambique) y nos fuimos al catre, cansadas y con ganas de cambiar de aires.

Y sin poder bucear...

viernes, 14 de agosto de 2009

Dia de descanso


Ayer acabo el dia de forma inesperada. Estuve una hora con el ordenador de Michael, el nuevo "internet cafe" del pueblo. Llegado hace una semana, alquila su computador para sacar algo de dinero extra. Llevaba una hora cuando me dijo que habia gente esperando. Recogi y me prepare para irnos. Fue entonces cuando Gerard, el otro socio del lugar, me dijo que no volvieramos solas andando. Michael iba a acompanyarnos.

No me pregunteis que paso, pero al final nos surgio una oferta para cenar con ellos. Gerard es un cuarenton de Zimbawe, Michael un veinteanyero sonyador y de altos vuelos que ha venido de Cape Town para "arreglar el mundo del turismo mochilero". Es divertido ver como todavia le quedan energias para luchar y tiene la vitalidad que precisa para enfrentarse contra "el mundo". Estaba indignado por muchas cosas y sobre todo por la mafia que predomina en este negocio pero creo que recien estaba aterrizando en el mundo real. Eso si, con muchos suenyos.

El guisado de calamar de Junior estaba estupendo. Areia lo devoro con fruicion y no dejo ni un grano de arroz ni un resto de salsa en el plato. Nosotros cenamos juntos algo mas tarde esperando a Junior, que nunca llego porque estaba haciendo sus servicios extra de taxista.

Hablamos sobre lo divino y lo humano. Escuche las frustraciones de ambos y a eso de las 21.30 nos dejaron sanas y salvas en nuestro hotel, con transporte motor incluido.

Todo un lujo.

De vuelta en Zombie, Areia quiso tomarse una Fanta de uva (su favorita sin duda) y yo me di el capricho de un Amarula, un licor al estilo "Baileys" pero con toque africano. Tengo que ver si lo puedo conseguir en el Corte Ingles...

Hoy ni mire la hora cuando amanecimos. No teniamos prisa. Dia de descanso total.

Lo primero, la colada. Ayer se nos mojo toda la ropa, la puesta y la de repuesto. Y lo que venia de atras, que estaba andando solo ya. Me he juntado con las dos cocineras, que estaban haciendo lo propio con los cubos, no sin antes habernos acercado al mercado a buscar jabon en barra. He intentado adoptar la postura africana y ese imposible "doblado" de espalda pero me he rendido y he acabado en cuclillas, sin castigar mas mi pobre columna que ya de ayer estaba machacada (de hecho la tengo con moratones, dados los golpes que me meti en el barco)

Hemos decidido caminar y perdernos entre los callejones del pueblo. Primero por el borde de la playa. La marea estaba tan baja qu eapenas tocabamos agua. Areia tenia hambre, asi qu e hemos hecho una pequenya parada. Lo de "pequenya" siempre es eufemistico porque para un sandwich de atun y una macedonia de frutas tardan de media una hora. Tampoco teniamos prisa.

Las poblaciones de Mozambique en general (extensible a las de Africa) estan compuestas de cientos de cabanyitas de paja. En esta zona predominan las circulares. El terreno suele estar tremendamente limpio y despejado. En este caso es todo arenoso. Hay varias dependencias. Una para almacen, otra para vivienda, otra para banyo y dependiendo de la familia, alguna otra para actividades propias. Las mujeres pasan el dia fuera, cocinando, yendo a por agua, al mercado, con miles de tareas agotadoras. Cada dia me alucinan mas y me fascina la fortaleza fisica que pueden llegar a tener cargando todo ese peso sobre su cabeza y ademas, en la mayoria de ocasiones, un bebote a sus espaldas. Todo un prodigio de fuerza y equilibrio.

Los ninyos, en la calle jugando. Con ruedas, latas o cualquier juguete hecho a mano, con una pelota desinflada o simplemente, riendo y saltando. No se puede decir que no se les ve felices. Se acercan, rien, juegan y bromean con Areia. Todo el mundo te saluda y dedica un "bom dia" o "boa tarde". Sin excepcion. Son totalmente encantadores. Los mozambiquenyos son especialmente amables, nada acosadores, te ayudan sin esperar nada a cambio y son generosos sin plantearselo. Aunque no tengan nada.

No han perdido todavia la fe en la gente, la humanidad y los principios.

Esta cayendo el sol. Tenemos un par de kilometros hasta nuestro hotelito. Hoy me dejaron subir algunas fotos en el ordenador, aunque tardan una eternidad y no trajimos los trastillos de Areia, asi que la tengo pululando por aqui. Manyana veremos que hacemos. Todo depende del viento. El tiempo esta impredecible y al parecer estan evitando que se repita lo de ayer. Los que se atrevieron volvieron escaldados.

Pondremos alguna velita o cantaremos algun cantico al espiritu que toque. La excursion a Bazaruto esta pendiente....

jueves, 13 de agosto de 2009

Lobas de mar devoradas por las olas







- Jo, mama, lo de hoy si que ha sido una aventura. Pero prefiero no repetir...

Esas han sido las palabras de Areia despues de tocar tierra al volver de nuestra excursion. Un dia fantastico pero una travesia que nos ha dejado totalmente exhaustas!!

A las 6.15 Areia me daba los buenos dias. Anoche moria de calor en cierto momento pero el ventilador no podia encenderse. No habia generador. Ni me atrevia a abrir la red por si entraba algun mosquito. De hecho esta manyana he vuelto a la caceria despues de oir un zumbido cerca de la oreja. Ha muerto. El asqueroso tenia rayas. Lo que no nos gusta ver. Lo unico es que no le he preguntado si era macho o hembra y, para nuestro reposo mental, al escachuflarlo no habia restos de rojo... (los "anopheles" hembra son los que transmiten la malaria. Son unos mosquitos peculiares que tienen rayas y Mozambique es una zona endemica, aunque en invierno como es ahora, no son tan comunes pero se siguen viendo). Acabada la caceria, me he dado una ducha y a las 7.3o estabamos ya de camino con los trastos recogidos hacia Zombie, donde ibamos a pegarnos un buen desayuno. De paso he preguntado de nuevo por un cuarto y hemos conseguido nuestro "chalet", una casita perfecta, aunque con banyo y ducha compartida. Un lujo visto lo visto. Kristen y Jac han decidido intentar algo mas caro con algunas llamadas. Cuando los he dejado a las 17 todavia estaban buscando. Al parecer hay una conferencia (me pregunto de que) y la mayoria de sitios han volado. Al menos nosotras tenemos cama y espacio (y bien majo, tenemos hasta piscina) en un lugar casi privilegiado.

A las 8.30, puntuales como un reloj, estabamos en Sailaway listas para la partida. Ibamos a tomar un dhow (el barco local. Para hacerse una idea, algo parecido a nuestra vela latina) para explorar una de las islas del archipielago de Bazaruto: Magaruque, la mas pequenya de ellas. 75 minutos de travesia. Si no hay contratiempos...

El mar se veia movido cuando hemos subido al barco. Olas con viento del norte. En la embarcacion, nosotras dos, nuestros amigos Ozzies y cuatro italianos. Apenas 100 metros de la orilla he estado a punto de decir: Para que nos bajamos!

Ya se predecia el viajecito, pero por momentos veia a Areia saliendo proyectada hacia delante y aterrizando al otro lado. Las olas no llegaban a los 2 metros, pero en nuestro cascaron de nuez, ibamos de lado a lado. Le he colocado el chaleco salvavidas y mis brazos han llegado totalmente entumecidos. Con el izquierdo la sujetaba con todas mis fuerzas, con el derecho, agarraba la barca para no salir volando. Ibamos a motor puesto que no estaba la cosa para llegar a vela pero se me ha hecho tremendamente largo y la isla parecia alejarse en lugar de quedar mas cerca.

No podiamos mojarnos mas, la ropa estaba totalmente saturada. Areia estaba tranquila, como si estuviera en un parque de atracciones, balanceandose de lado a lado. Yo estaba en una tension increible, deseando tocar tierra.

Por suerte hemos tenido cinco horas largas para recuperarnos y tomar aliento. La isla, un paraiso tropical digno de postal. Una gozada!!!! Magaruque es pequenya, abarcable a pie, aunque la hemos cubierto hasta el otro extremo. La mayoria de la gente se ha quedado en la playa de atraque, pero nosotras nos hemos puesto a caminar hasta allende las dunas. Nos hemos cruzado con un par de ninyos locales (no me pregunteis de donde han salido porque solo se veian dunas, dunas y dunas) y un pescador de camino.

La arena totalmente blanca. La marea, bajando. El sol, atronador. Nosotras, caminando. Hemos recogido algunas conchas realmente bonitas, hemos jugado, cantado y dibujado sombras. Un lugar realmente bonito y peculiar. La sensacion de estar en medio de la nada o en el centro de un idilio.

La comida era a las 12.30. Un buffet con pescado (fresco, fresco), ensalada, arroz, fruta y salsa con verduras. Divino. Hemos comido estupendamente. Despues, tocaba banyo, paseo, algo de buceo pero no en el arrecife, la corriente era demasiado fuerte. Hemos hecho caza y captura de algunas conchas mas bajo el agua, hasta que nos hemos topado con una medusa y hemos decidido salir del agua, secarnos y esperar a embarcar de nuevo.

El mar estaba en calma.

Una gozada.

Algo de motor. El agua hirviendo. Tes, cafes, algo de leche para Areia. Buen viento.

Han sacado la vela, la situacion era perfecta. empujados naturalmente, disfrutabamos con los ojos semicerrados la constante caida del sol.

Hasta que ha cambiado el viento.

Del norte al sur. De bueno a fuerte. De repente, la vela se ha roto, ha salido de lugar, se ha partido sin remedio. Nuestros dos marineros se han apresurado a recogerla. Mientras, la barca se balanceaba de un lado al otra llevada por las olas sin saber que rumbo tomar. En apenas un minuto el motor estaba de nuevo encendido. Pero el viento seguia soplando fuerte.

Los 30 ultimos minutos han sido un constante vaiven, subiendo y bajando, las olas entrando sin llamar, nuestras ropas (dada la experiencia nos hemos puesto lo justo) empapadas, Areia agarrada sin piedad a mi. Esta vez era ella la que tenia ganas de llegar. El agua estaba tibia pero el viento enfriaba la piel y ambas empezabamos a temblar.

Por fin veiamos tierra. La ropa seca en la mochila, a buen resguardo. Al tocar la arena, la he cubierto, cambiado enseguida y ha vuelto a recuperar la sonrisa y el color. Estabamos tranquilas y serenas.

Una vez de vuelta en la casa de Dan (Sailaway office) nos han dejado toallas, nos hemos secado algo mas y nos han llevado a casa, donde la ducha ardiendo nos ha devuelto la energia y las ganas. Estamos limpias, sanas y salvas.

Ahora toca cena. Areia ha comido bien pero se merece una recompensa por ser tan estupenda loba de mar zampandose las olas. Toda una marinera.

No hay dia que no me sorprenda...

Vilankulo, ese lugar a tomar por...

Glups!! Estamos en Vilankulo. Ultimo rincon decente del sur del pais. Mas alla, una zona de "vacio" que comprende la parte media de Mozambique con poco interes a no ser que vayas con transporte propio. Lugares por explorar pero dificiles de alcanzar. Mas alla, el divino norte. Pero al menos 1000 kms por medio que nos llevarian al menos un par de dias de paliza de ida y otro par para la vuelta. Lo dejamos para otra ocasion. Nos centraremos en la mitad "p'abajo".

Ayer no pude escribir. Cuando quise encontrar un internet, ya estaba cerrado. Fue una llegada algo atropellada al pueblo. Nos levantamos tranquilamente a las 7.30, yo desayune mientras Areia se tomaba un zumo. Cogimos la chapa para Inhambane (40 minutos) y en la estacion preguntamos por la propia para Vilankulo. No habia tal.

Tal como averiguamos en poco rato, al encontrarse Inhambane al lado de la bahia, el transporte sale para el norte del vecino Maxixe, tan solo a un salto por barco. Alla nos fuimos nosotras, en una patera "made in Mozambique" cruzando una divina seccion de mar entre palmeras. Apenas 20 minutos con un ambiente realmente divertido entre locales y en unas embarcaciones de dudosa apariencia.

En Maxixe preguntando llegamos a la chapa de Vilankulo. Estaba casi lista para "despegar". Compartimos espacio con almas mozambicanas y con un par de australianos que estan de voluntarios en Lusaka (Zambia) con VSO, la organizacion cuyos papeles siempre tengo en mi cajon y saco para rellenar en mis momentos de crisis existencial. Estuvimos hablando por el camino y ambos teniamos la idea de venir al mismo sitio una vez en Vilankulo. Despues de cuatro horas juntos, caminamos buscando nuestro huequito en Zombie Cucumbers, un lugar bastante popular.

Para sorpresa de todos, no habia sitio. Ni en ese ni en otros tantos lugares que estuvimos llamando. Probamos un nuevo lugar para mochileros, el Complexo Alemanha. Sin lujos y situado en medio de la nada, pero al menos nos daba techo. Anochecia casi cuando llegamos asi que buscamos un lugar para cenar. Habiamos sobrevivido con una barra de pan (Areia es una jabata, me sorprende cada dia mas) y el hambre llamaba a la puerta. Por no andar mas lejos, ya que vimos que en Vilankulo todo esta muy muy alejado (ir al super pueden ser 3 kms) e ir andando es toda una experiencia. Algunas zonas tampoco estan recomendadas, no hay luz por la noche y especialmente las mujeres no deben andar dando vueltas.

Acabamos en el Cafe Ti'ze, un sitio local con luces parpadeando. No por las bombillas, sino porque el generador estaba con hipos y la electricidad iba y venia. Vimos la carta. Buena pinta. Pedimos bebidas, miramos opciones pero cuando fuimos a elegir, nos dijero que solo habia pollo.

Que sean cuatro!!!

Para entonces Areia decia sentir un leon en su estomago. No habia dicho ni mu en todo el dia, ni en el estrujamiento de la chapa ni tras la caminata tratando de encontrar un techo, pero ahora andaba desesperada. Los platos tardaron en salir (como es costumbre de la casa) pero ante nosotros aparecio un pollo asado digno de reyes, con toneladas de arroz y patatas fritas. Kristen devoro el suyo en tiempo record y Jac hizo tres cuartos de lo mismo. Nosotras no lo hicimos mal del todo tampoco, aunque tuve que perdonarle algunos granos.

Poco mas alla de las 20, despues de aventurarnos por calles en total oscuridad, los cuatro mano a mano, llegamos a nuestro dulce hogar, para caer redondas eso si, realizando antes la caza del mosquito que se habia colado dentro de la red. Una vez escachuflado, las luces murieron (literalmente la electricidad se interrumpio al poco tiempo) y nosotras nos acurrucamos bajo las sabanas esperando encontrar el encanto perdido de Vilankulo.

martes, 11 de agosto de 2009

Un apunte para ELLA


No se si son los diez paises africanos que lleva a sus espaldas, o los seis aguantando a esta madre que le ha tocado, o la convivencia tan fuerte e intensa que tenemos ambas pero Areia tiene un cariz muy especial y creo que merezco dedicarle aunque sea un mini capitulo a la protagonista de esta pelicula: Areia.

No solo se porta estupendamente y NUNCA se queja, sino que ha aprendido a sonreir frente a las adversidades, a llevarlo todo con un optimismo sorprendente, a aguantar estoicamente horas de cansancio, sol, hambre y sacrificio. Sin pronunciar un reproche y sin mostrar un apice de disgusto. Cuando le digo que hay que callar, calla. Si le pido tranquilidad, la tiene. Si el momento es complicado, sabe donde ponerse. Si no puede ser lo que pide, jamas insiste. Jamas he tenido un companyero de viaje mejor (ejem.. la verdad es que casi siempre he viajado sola, pero insisto, es la viajera ideal) y cualquiera desearia algo asi a su lado.

El precio?? Unos cuentos diarios, juegos constantes en todo lo que hacemos y mas calma de la que puede requerir una adulta inquieta y algo desesperante como es la menda. Mas que pagable. Barato. Tirado, diria yo.

Y solo verla disfrutar, como grita de repente "que pasada!!!!!!", como le brillan los ojos, como se divierte saltando de un lado a otro. No puedo pedir nada mas. Lo tengo todo.

Entre tanto, me mima, me acaricia, me da besos. Y al final del dia me dice "Mama, te quiero muchisimo. Mas de lo que te puedas imaginar" o remata con un "Tengo la mejor mama que pueda haber en el mundo".

Como voy a dejar de sonyar??????????????????????

De expedicion "popular"



Hoy tocaba dia de asueto total. Sin planes, sin actividades, sin nada que hacer a priori mas que disfrutar del sol y de la velada.

Amanecimos a eso de las 8.30. Con toda tranquilidad. Yo trate de aranyar algo de suenyo a la manyana, que recien despertaba con el sol tras una duna, puesto que habia pasado la noche hundiendome en la "pequenya" falla que habia en medio de la cama y que me atraia ineludiblemente sobre Areia de forma mas que inminente. Le he propuesto cambiar de lado. Al menos si ella rueda sobre mi, no sera tan estrepitoso. Me daba miedo chafarla a ella y a sus acompanyantes...

Para desayunar, otro "sande de queijo" para ella, cereales para mi. Hoy estabamos discretas
. Un cafe y unos pasos mas para emprender nuestra pequenya marcha playera. De Tofo nos hemos dirigido hasta Tofinho, una playa mas chica y recogida al otro lado de la bahia, donde recalan sobre todo los surfistas en una esquina concreta. Todo esta sectorizado. Las playas aqui estan desiertas. Apenas te tropiezas con media docena de gente que deambula de un lado a otro, o algun pescador, un espontaneo, un vendedor (repito, esto es una gozada, preguntan una vez y no persisten) o algun guiri sudafricano. Hoy nos topamos tambien con algun espanyol pero el turismo la verdad es que no molesta.

Al dar la vuelta a la otra cala, hemos encontrado unas piscinas naturales donde el agua formaba unos lugares mas que estupendos para pegarse un banyo. Impolutos, tranquilos y a una temperatura mas que agradable, Areia los ha bautizado como los "jacuzzis" aunque no tenian las burbujas de turno. De cualquier forma, hemos pasado un buen y largo rato a remojo jugando con las gafas, contando historias y haciendo el payaso. Despues hemos paseado hasta el extremo de la bahia y regresado a darnos otro chapuzon aun mas largo. Los dedos los teniamos ya arrugados (eso si, las unyas por fin limpias) y la espalda algo ennegrecida pero estabamos tan a gusto que solo el hambre nos ha movido a salir y desplazarnos.

En 20 minutos estabamos sentada en Dino's, el mismo restaurante donde se encuentra este pequenyo internet cafe. Areia tenia ganas de pizza y yo de unos langostinos de tomo y lomo. Nos han costado 45 minutos y al cambio europeo, un precio irrisorio (pero tampoco regalado, que aqui las cosas no son baratas en absoluto). Todavia tengo el saborcillo de ajo pero me he rechupeteados los dedos hasta los huesos!!!

Despues de una ducha merecida (hoy tocaba tibia, no le habremos dado tiempo???) hemos salido a pasear el pueblo pero no hemos encontrado mas que un mercado bastante orientado al turismo, con cosas manidas y poco atractivas, ninyos guia, listillos y poco atractivo. Paseando por la playa, hemos regresado a nuestro primer hogar aqui en Tofo, el Bamboozi. La excusa era mirar unas postales, pero en realidad yo queria tomar la carretera de detras, que ojee el otro dia y vi tremendamente atractiva.

Al salir por esa "puerta de atras" se encuentran campos inmensos cultivados y otros tantos virgenes, decenas de chozas de canya, algunas estructuras y sobre todo gente, gente de la de aqui. Al poco de ir paseando nos ha salido un grupo de ninyos pidiendonos fotos. Hemos comenzado a retratarlos y se morian de la risa viendose en la pantalla. Nos hemos puesto moradas con los mocosos (literalmente, llevaban unos velones colgando...) y luego me he puesto a charlar con unas adolescentes de 17 anyos sobre su vida aqui. Otra, que tenia una pequenya tiendecita al borde del camino, me contaba que tenia 18 y ya andaba por su segundo hijo. Yo le he dicho que tenia una. La edad me la he callado. Las otras dos me decian que estaban sin marido, que les "procurara" uno por alla por mis tierras. Les he dicho que esta la cosa dificil, que hasta para las locales nos cuesta encontrar algo bueno!!!!!!!!!!!

Despues de un rato de charla, en el que nos invitaban a ir manyana a comer a su casa, nos hemos despedido. Ellas tenian que seguir tarea. Nosotras tratar de llegar con algo de luz a conectarnos.

Tras la comilona de mediodia seguramente no tendremos cuerpo para cena, pero Areia me ha confesado que se presenta voluntaria para algun postre o helado. Despues de ser una ninya tan estupenda y pasarlo tan bien hoy juntas, creo que se merece algo mas que eso.

Manyana saldremos de Tofo para el norte. Cuando lleguemos (despues de estrujones varios a los que nos hemos habituado) os lo contaremos!!!

lunes, 10 de agosto de 2009

Hay alguien ahi fuera?

Mil gracias a todos los que me estais dejando comentarios. Me da la sensacion de que no farfullo sola y de que alguien nos lee con cierta asiduidad... Lo que no se es como contestaros. Creo que no me da opcion, pero que sepais que os leo con ganas y devocion, y que me dais animos para seguir escribiendo!!!! A los que todavia no han dicho nada:

Tecleando, que es gerundio!!!!!!!!!!

Areia Cousteau o nadando con los "golfinhos"


Finalmente, llegamos a una entente cordiale. Yo queria bucear, ella quedarse en tierra. Nos lanzamos al mar pero con el equipo casero...

Hoy amanecimos cuando quisimos, es decir a eso de las 7. La unica prisa era dejar la habitacion a las 10 pero incluso en eso son bastante flexibles. Areia seguia teniendo esa necesidad de sandwich, asi que se arreo uno de queso y yo un pancake de frutas tropicales (vamos, sobredosis de papaya, mango y platano) con un cafe con leche por eso de mojar con algo. A lo tonto eran las 9.30 cuando nos acercabamos al centro de buceo para ver si habia alguna actividad aconsejable para ambas. Cindy, la duenya y madre de dos petardos de 8 y 3 (y esperando el tercero) nos ha recomendado el Ocean Safari. Version maritima de nuestros "drives" anteriores, buscando bichos en el oceano.

A las 10.30, enfundada Areia en su neopreno y yo en una camiseta algo termica (lo justito) hemos subido al coche con otros cuatro, dos guias y tres curreles, y por la carretera nos hemos acercado a la zona de playa donde podiamos sacar la barca al agua.

La maniobra de "lanzar" la barca en si ya requeria todas las manos pero eso de tener una peque y tener que cuidarla te da ciertos privilegios, asi que nos hemos quedado ambas en el centro de la barca, agarradas a los "footstraps" (las cinchas) y cogidas a las cuerdas. Tras luchar contra algunas olas, nos hemos hecho a la mar. Areia se moria de risa con la velocidad y los saltos. Se me agarraba como una lapa.

Una vez en alta mar andabamos todos como locos oteando el horizonte en busca de una sombra negra para "pescar" un tiburon ballena. En su lugar han aparecido decenas de delfines muy cerca del barco, saltando alegremente y acompanyandonos en la travesia. Al parecer aqui los "golfinhos" son bastante timidos y no suele seguir a las embarcaciones pero en esta ocasion estaban tremendamente amigables. Nos hemos lanzado al agua con gafas, tubo y aletas para acercarnos a los bichos. Hemos nadado un rato y Areia se ha puesto a gritar cuando los ha visto apenas a 5 metros. He intentado relajarla pero le ha entrado la paranoia de que iban a perseguirla y ha querido regresar al barco. Tras cinco minutos de intentos de convencerla de que los delfines no son carnivoros, la he depositado en manos de los "skippers" que se han hecho cargo de ella por un rato. A mi me han acercado por otro costado puesto que nos habiamos alejado algo, con la suerte de que he podido disfrutarlos a apenas un metro y entorno a 10 bailando todos a mi lado, algunos en la superficie, otros en en el fondo. Me he quedado embobada durante los apenas dos minutos que posiblemente he estado con ellos a solas. Luego, al ver aparecer al grupo, han vuelto a huir hacia otro lado.

Todo un privilegio.

Al volver, Areia estaba bebiendo sorbos y recuperandose de una vomitera. No recordaba lo sensible que es al mar y sus meneos. Por suerte es una chica fuerte y se recupera con facilidad, pero los otros dos ataques que ha tenido podia sentir su estomago retorciendose con ganas. Me he sentido fatal...

Tal vez se le ha pasado casi todo cuando hemos empezado a perseguir a la ballena. Hemos avistado varias pero tener una "humpback whale" (ballena jorobada?) a menos de 20 metros y no solo una sino en pareja, es algo que no se olvida facilmente. E impresiona. No solo verlas saltar y echar los chorros, sino nadar, sacar su lomo, moverse con una gracia que parece imposible en unos "trolebuses" de 14 metros. Los elefantes se quedan pigmeos a su lado. Es un bicho tremendo!!!!!!!!!!!

La mayoria de las humpbacks vienen a Tofo a tener a sus crias y permanecen una temporada. Por eso no puedes acercarte mucho, porque estan increiblemente protectoras. Y no te la juegues con tal criatura. Un coletazo te debe dejar mas que temblando...

La verdad, ha sido tremendo. Areia seguia con ciertos mareos y con tiritonas. Ahora era frio lo que tenia. Finalmente, despues de dos horas vagando en el barco, nos hemos lanzado a un arrecife plagado de peces de colores. La he tirado conmigo y hemos visto algunos ejemplares realmente llamativos pero para entonces estaba con mucho frio y ya cansada del medio acuatico. En 10 minutos estabamos atracando en la playa.

La sonrisa estaba de vuelta y el disfrute ha venido sobre tierra firme. Entonces han llovido los comentarios y las alabanzas. Ya se le habia pasado todo. Nos hemos quitado la ropa, la sal y nos hemos tumbado en la terraza del centro, a contar cuentos sobre cetaceos, secarnos la piel y prepararnos para la mudanza. Con mucha, mucha, mucha calma.

Estamos en nuestra nueva casa. A pesar de las miradas extranyas cuando he nombrado que nos ibamos a Fatima's, el bungalow esta fantastico. El comentario de Areia ha sido "No se por que ponian esa cara al hablar de Fatima's, el lugar esta estupendo. Sera que esa gente es algo exigente y nosotros nos conformamos con menos". Me encanta: esta ninya lo tiene claro!!!!!!!!

Una vez asentadas, nos hemos zampado ella su pescado con papas y yo un curry de yuca para quitar el hipo y saciar al mas hambriento. La ducha estaba hasta caliente asi que nos hemos lavado bien bien el pelo (Areia esta feliz con su nueva melena porque acaba antes y se seca express) y nos hemos venido para aca, al internet, donde Areia esta pintando y jugando con algun ninyo local mientras yo les hago hacer horas extras a los duenyos, que hace 15 minutos que cerraban el local. Manyana intentare colgar algunas fotos, si no se me joroba el invento.

De momento, nos tomaremos el dia de relax, de exploracion y visitaremos a fondo el pueblo.

domingo, 9 de agosto de 2009

Tofo, a praia "por excelencia"


Areia esta tomandose un estupendo zumo de mango mientras yo, sentada en una silla de plastico con un ventilador en un ordenador que mira al mar. Rectifico, al oceano, al Indico (lo siento, hoy no hay acentos en este teclado)

Ayer, tras dos horas y cuarto (Areia tiene una paciencia mas que loable) tratando de poner al dia nuestras aventuras, bajamos de nuevo a la playa con la fantastica "chapa". Un chollo. 5 meticais por un viaje de 8 kms largos, con vistas y apretujones gratuitos (al cambio, unos 15 centimos) Precio oficial para cualquier trayecto, no importa lo largo que sea y nosotras le sacabamos buen provecho, del principio al final.

Areia estaba muerta de hambre y babeando por un sandwich de jamon y queso. En el menu del restaurante ESE justamente no estaba asi que le pedi que por favor me lo inventara. Me dijo que tenia de todo. Al final aparecio un bocata de filete con queso en pan normal pero, eso si, bien chafadito. Y sus patatas. Yo me zampe un pez sierra del que Areia dio buena cuenta, dado el exito del sandwich y ambas nos entretuvimos tremendamente viendo la boda que acontecia frente a nosotras, en el gran espacio dedicado a ello que observabamos desde nuestra mesa.

Cuando llegamos reinaba el silencio, todos comian de un buffet libre. Algunos con vestidos tradicionales africanos, las mas jovenes con otros mas arreglados al estilo europeo pero la mayoria lejos del boato que solemos lucir en nuestras celebraciones. La novia, un puro merengue de lo mas indiscreto pero feliz como una lombriz, con sus lorzas resplandecientes y sus mangas acampanadas hasta el infinito. Divina de la muerte!

A toque de campana, todos los invitados acudieron a entregar sus paquetes en un rincon, con orden y moderacion. Seguidamente, los postres y la musica comenzo. Como en toda boda, estaba el tio pesado, el primo bailon, la cunyada coqueta y ligona, los abuelos que se marcan el pasodoble (a la mozambicana) nada mas empezar. Vamos, un bodorrio al uso. Poco a poco se fueron desmadrando y nosotras los dejamos moviendo el trasero desproporcionadamente. Y felices.

A las 19.30 estabamos en la cama. Al cabo de un rato, tras un cuento de un masai, un huerfano y un chaman (Areia escoge los personajes, yo elaboro la historia) nos quedamos ambas fritas. Yo aun logre despertar alguna vez mas pero apenas oi el murmullo de los retazos de la fiesta.

A las 5.30 habia puesto el despertador. Mi error fue no preguntar anoche, con lo meticulosa que soy. A las 6.30 intentabamos desayunar pero no habia nadie en el comedor. Hasta las 7 no comenzaban. Puesto que estabamos ya listas, nos hemos acercado a coger la chapa, pero tampoco se veia rastro de ella y, lo peor, nadie esperandola. Cuando se han hecho las 7 he decidido al menos volver a desayunar y largarnos con el estomago lleno (y pagado, porque estaba incluido) y total!, ya llegaremos cuando tengamos que llegar.

Al final nos hemos plantado en el pueblo sobre las 8 y en unos minutos estaba el mini bus para Inhambane, el pueblo mas cercano a la playa de Tofo. Mis ojos se han abierto comon platos al ver "Inhambane express" y observar que era algo mas que la vanette clasica de las chapas. Pero cuando de apretujarse se trata, el tamanyo tampoco importa. Estaba a reventar y al principio Areia se ha sentado en la mochila, yo de pie (al menos no se me dormian las piernas) Al cabo de un rato hemos conseguido colocarnos en un asiento "purgatorio" (parecia el provisional para todo aquel que subia) hasta que el chulito de turno del bus nos ha cedido el suyo. Un tipo con traje de tergal, camiseta azulona y amarilla, gorra y gafas de sol baratas. El graciosillo de turno. El que hacia los comentarios a a veces bastante desagradables, sobre todo hacia una chavala joven (de aspecto algo casquivano, huelga decir, pero eso es una apreciacion subjetiva y .. general) a la que no ha dirigido palabras demasiado amables. El bus estaba compuesto casi todo por hombres, posiblemente venian juntos desde Maputo, asi que llevaban ya 4 horas de amistad. La conversacion ha versado durante gran parte del tiempo sobre moviles. Todos se empenyaban en mostrar su musica,ponerla alta, pasarse la melodia por bluetooth o contar que antes tenian el modelo X de Nokia pero ahora se lo han dado a su mujer. Conversaciones masculinas llenas de sentido, interesantes a mas no poder y con un contenido digno de reiterar!!

Durante 4 horas hemos podido ser testigos del extranyo comportamiento del macho mozambiquenho con y sin hembra delante. Todo un estudio antropologico. Llegado cierto momento el chulo de turno ha soltado: Sabes que en China estas durmiendo? Solo para mostrar que tenia un mapa del mundo con los husos horarios. Luego se ha dado cuenta de su metida de pata, en China estaban durmiendo, pero la siesta, eso si, ha rectificado poniendo enfasis a la nocturnidad de los argentinos.

Rui, el cobrador, se ha convertido en el heroe de la jornada, regordete y sonriente, su nombre se repetia constantemente, Rui esto, Rui aquello. Al final, ha comprado unas mandarinas que ha repartido entre todo alma viviente del minibus. Esta cercania crea amistades!!! Son muchas horas de roce...

Al llegar a Inhambane hemos visto el bus (esta vez un enorme bus urbano) que salia para Tofo. Le he preguntado al conductor cuanto tardaba en salir. "Unos 15 minutos" me ha contestado. He pedido direcciones para el banco y me han dirigido hacia el. Estaba corta de cash y sabia que en la playa no lo encontraria. Hemos ido volando pero al volver teniamos al tio apurandonos porque el bus estaba por salir. Para una vez que son puntuales...

El paisaje hasta Tofo es espectacular. Miles de palmeras (lo de Elche es una risa) cubriendo una tierra tremendamente fertil, plagada de arboles frutales, campos y cientos de cabanyas totalmente basicas. Ni rastro de electricidad o lujo cualquiera.

Al llegar a Tofo buscabamos un lugar recomendado: Bamboozi. Estaba algo lejos, casi 3 kms, pero con la mochila nos hemos puesto a caminar por la playa, una franja inmensa de arena con un mar tranquilo y cristalino. Hemos hallado nuestro lugar pero la electricidad estaba cortada, con lo que no podian ver la disponibilidad, asi que hemos aprovechado para comer algo, dar una vuelta y de paso ver las ballenas como saltaban en la distancia.

Tofo es un gran centro de buceo, y el gran atractivo (entre otras cosas) son los tiburones ballena y las ballenas que ahora plagan la bahia. Y yo, con estos pelos!!!!!!! (no puedo aparcar a Areia y largarme a bucear, pero confieso que la tentacion es grande y me estoy mortificando terriblemente). Nos han dado un "chalet" fantastico (eso si, se paga: cerca de 60 castanyas!!!) pero solo podemos disfrutarlo hoy, puesto que manyana esta todo reservado, asi que hemos hecho lo propio en un lugar mas mochilero pero con nuestra camita doble, nuestro banyo y mosquitera para dos. Manyana nos mudamos!!!

Estaremos aqui un par de dias mas, disfrutando de la playa, intentaremos hacer alguna excursion y salir al campo a dar una vuelta. Areia esta loca por banyarse y lo ha intentado en la piscina del hotel pero se ha echado atras al probar el agua... No es que este helada pero tampoco esta caldosa...

Esta empezando a anochecer y tenemos una tirada hasta nuestra cabanya, asi que vamos a caminar antes de que el sol caiga. Y nos aposentaremos en nuestro super chalet de luxury playero.

Voy a mordisquear a mi ninya, que se lo merece de largo!!!!!!!!!!!!

sábado, 8 de agosto de 2009

Xai Xai. Paraiso de relajo.


Aqui estamos. LLegamos ayer ya por la noche. Caimos rendidas despues de un cenorrio nada frugal. Areia se zampo un "vermelhao" casi entero (un pez rojo que no tengo idea a que se corresponde), aparte de una patitas de calamar con sus patatas fritas. Las 11 horas sin comer hicieron mella en ambas. Solo algunos anacardos nos sacaron de nuestro ayuno pero Areia tampoco quiso tomar nada hasta que no estuvimos apropiadamente aposentadas, no es que yo sea una madrastra horripilante. La verdad es que con tanto aprieto una no sentia ni el agujero del estomago.

Esta manyana Areia amanecio a las 6.15. Parece que esta ya acostumbrada pero hoy precisamente NO tocaba madrugar. De cualquier forma hemos bajado a desayunar un tremendo "pequenho almoço" que nos ha dejado tambaleando.

Sin pensarlo mucho, nos hemos cambiado y hemos bajado a la playa. Anoche apenas la pudimos apreciar y nos hemos quedado gratamente sorprendidas. Cientos de metros de arena virgen, un mar limpio y cristalino protegido por una escollera natural que paraba cualquier tipo de olas. Eso si, al otro lado, unas montanyas de 4 metros o mas golpeando dura la barrera. Ideal para surfear... excepto por el recibimiento!!!!

EL paseo ha sido especialmente placentero. Las dos practicamente solas dejando las huellas detras, observando los gusanos marinos, los cangrejos furtivos y algun ejemplar de vendedor tratando de colocarnos un collar. Pero hay una cosa que se agradece: los mozambiquenhos no son nada persistentes. Preguntan una vez y te dejan en paz. Son una gente tremendamente amable!!!

Hemos parado en una pequenha piscina natural, donde habia dos ninhos lanzándose de cabeza (acabo de encontrar los acentos!!!!) así que allá ha ido Areia a unirse a la fiesta. Yo me he puesto a charlar con la mamá, que ha resultado ser de origen italiano, padre diplomático y lleva toda la vida viviendo en el país. Sus nanos de 4 y 2 anhos han crecido siempre aquí y su marido es de origen inglés pero nacido en Swazilandia. Los hay, y bastantes!!!! Hemos estado charlando un buen rato de cómo ella ha hecho la vida aquí, puesto que estuvieron 6 anhos con el puesto diplomático pero cuando a su padre le destinaron a un país norteafricano en guerra, decidió renunciar y se montó una empresa de lavandería industrial. Hasta ahora ese ha sido su negocio. Sam y su familia viven en Maputo pero escapan a Xai Xai (unos 250 kms de la capital) para los fines de semana, pues tienen una casita y huyen del barullo de la ciudad. Y realmente se está muy pero que muy tranquilo.

Hemos seguido caminando y dibujando en la arena. Areia ha dejado toda clase de huellas: hipopótamo, impala, serpiente o rinoceronte. Ya las controla casi todas y yo, como buen detective, tenía que ir siguiéndolas.

Después de un par de horas en la playa el cielo se ha empezado a encapotar y aunque la lluvia suele quedarse en el mar, hemos recogido, dado una ducha y subido al pueblo en una de nuestras "chapas" para poder comer algo y conectarnos a internet. Llevábamos días sin poder dar noticias. Espero tener tiempo para ponerlo todo al día. O, cuanto menos, intentarlo!!!!!!!!!!!!!

Escachufladas hasta el infinito. Cruzando tierras.

Noooo... Después del día tan estupendo en Hlane, quién quería volver a meterse en un bus??

Sin prisa pero con cierta ligereza, recogimos, desayunamos a las y nos despedimos del personal, que tan bien nos había cuidado. Caminamos hasta la carretera (esta vez no había un "Ted" que se apiadara de nosotras) y esperamos a que un mini bus pasara. Por suerte uno medio vació paró y en menos de 10 minutos estábamos en Simnye donde, providencialmente otro esperaba a punto de salir hacia Lomahasha, la frontera con Mozambique.

Increíble. A las 9.45 pasábamos las formalidades de inmigración. 50 kms en tiempo record!!!!

Pero estábamos en Mozambique...

La "chapa" de Naamacha hasta Maputo también estaba casi lista para partir: esta vez en la última fila y apretujadas entre otras 16 almas. Pan nuestro de cada día. Antes del mediodía entrábamos en la ciudad. Desde el lugar donde nos dejaron cogimos otra chapa interurbana por un par de paradas hasta la "junta", lugar donde se congregan otras chapas para zonas más alejadas.

Unos chicos se acercaron preguntando dónde iba. Xai Xai, les indiqué. Me llevaron hacia un bus casi de lujo, mini bus amplio y confortable, y al mismo precio de la chapa. Demasiado bonito para ser verdad!!! Era casi medio día. De salir enseguida podríamos conseguir llegar antes del anochecer. Todo un record para el transporte africano.

Las 13. El bus medio vacío.

13.15. Empezó el motín.

La mayoría de gente a bordo, mujeres, empezaron a protestar. Aquello no parecía llenarse. Yo andaba tras el cobrador, que no me había dado el cambio (y era el único suelto para comprar tan sólo un refresco o algo de picar, porque tenía uno de esos billetes "incambiables") pero el tipo, con sus gafas de sol de montura blanca nuevas (o eso o el idiota no les había quitado la etiqueta de UVB y UVA que llevan en el cristal) estaba desaparecido...

Se empezaron a levantar voces y culos. En cuestión de segundos estábamos acomodándonos en una chapa convencional. La mitad de nosotros seguía maldiciendo al cobrador porque esaperábamos nuestro cambio. El tipo apareció, subió al vehículo y empezó a trajinar. Más cuerpos se hacinaron en el espacio. Al final, 19 adultos y 6 ninhos. Entre ellos, 4 daneses XXL que no sabían dónde meter las patas.

Cuatro horas.

De reloj.

Partimos pasadas las 14. Llegábamos de noche a Xai Xai.

Por el camino, vilipendiada y con un dolor de trasero in extremis, había colocado a Areia en mi regazo para evitar que ella también fuera estrujada. Con la implicación que ello tiene: 25 kilos en canal sobre las piernas, amén de las mochilas entre las extremidades, una senhora con su cesta de frutas, otra con su bebé colgando y las de detrás comiendo un discreto pescado.

Me puse a hablar con Lisbeth, que estaba en el asiento de atrás, la danesa que se ha establecido en Mozambique apenas hace un mes. Junto con su marido van a montar una escuela de agrónomos a nivel local, para ensenyarles como sacar más provecho a estas ricas tierras. Ella vuelve a Dinamarca cada 5 semanas para recibir un tratamiento por esclerosis múltiple pero prefiere gastar sus energías aquí y cumplir su suenho. Da gracias porque hace 3 anhos estaba medio ciega y postrada en una silla de ruedas. Ahora se puede permitir el lujo de estrujarse en una chapa y fundar una escuela a pesar de las trabas y la lucha que ello supone.

Se ofreció a llevarnos a la playa de Xai Xai, a 10 kms del pueblo y su casa. En su recién adquirido pick up nos acercó en un viaje oscuro y lleno de sorpresas en la carretera. Vale la pena ir con los ojos bien abiertos. Nunca sabes lo que te puedes encontrar!!!!

Llegamos sanas y salvas, tomamos una habitación en el "Complexo turistico Halley" (tan hortera como suena, pero el único hotel decente en la zona) y nos pegamos un cenorrio de impresión.

Estábamos muertas, hambrientas y nos dolía TODO el cuerpo. Merecíamos comida, reposo y ... algo de ibuprofeno para mi.

Las emociones en grupo ... se pagan!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hippo life: viviendo como los gordos dentones....





Después de nuestro cenorrio reparador, jugamos algunas timbas, leímos algún capítulo de Stilton y nos echamos en los brazos de Morfeo. No teníamos que madrugar, así que ni despertador, ni prisas, ni apuros. El desayuno lo encargamos para las 9. Amanecimos con tiempo y con calma, repostamos y no teníamos nada que hacer más que pasear y disfrutar de la relajada vida de los hipopótamos, dando vueltas todo el día y haciendo esfuerzos para masticar algo de vez en cuando.

En Hlane no se puede hacer más que pasear. Para alguien de 6 anhos la opción es subir en un coche. Las expediciones a pie o en bici están vetadas, así que habíamos de esperar al sunset drive.

Como buenas viajeras, decidimos descansar y reponer fuerzas. Pasamos el día siguiendo huellas, leyendo más cosas sobre animales, inventando cuentos sobre ellos (podría tener ya una inmensa colección) y dibujando lo que veíamos e imaginábamos. Un sandwich para romper el hambre hasta la cena y de nuevo un paseo por la sabana al atardecer.

Esta vez era Africa nuestro guía, un tipo poco hablador y algo huranho. Tuvimos suerte de ver nyalas, waterbucks, más rinos, más fagoceros, jirafas a tutiplén pero ni un elefante. Lo intentamos con el león pero esta vez no hubo suerte. En su lugar, el jeep se paró y fue imposible arrancarlo. Africa llamó por walkie a alguien para venir a rescatarnos. La opción de bajar y andar no era factible. Tal vez en otro tramo sí, pero no en el área de los felinos!!!!!

Al cabo de unos 30 minutos llegó un pick up. Y nos íbamos a meter los 9 dentro?? Sin protección, sin medios y con esa precaria situación?? Aha!!! No... Sólo traían dos bidones de gasolina!!!!!! No era cuestión de una avería sino de que nos habíamos quedado sin gasofa!!!!!!! Impresionante. Menos mal que funcionó el back up!!!!! Puntuales como un reloj llegábamos a nuestra carnívora cena.

Otra más para la ocasión. Sonhando casi con los pescados mozambiquenhos...

Y otra noche de juegos, cuentos y tranquilidad, entre los rugidos de los leones en la distancia y los atronadores ruidos de los hipos al anochecer. Nos dejamos los ojos tratando de distinguir los números de las cartas a la luz del queroseno pero caímos rendidas tras un día de puro y merecido descanso.

Hlane: Llegada a un magico lugar






El miércoles por la manhana amanecimos a las 7. Areia todavía dormitaba, así que aproveché para recoger los trastos y salir directas. No me atrevía a repetir la experiencia de los dos huevos fritos y, dado que íbamos a tener tiempo para tomar algo por el camino, lo invertimos en descansar in extremis. A las 8 salía el shuttle bus que nos llevaría hasta Mhlaya fruit market, el punto de partida para llegar hasta Manzini, que, a pesar de no ser la capital, concentra la gran mayoría de habitantes y el comercio local.

Llegamos posiblemente antes de las 9. Guiadas por el chófer de nuestro minibus- con instrucciones expresas de dejarnos en el sitio correcto- nos apeó en el "andén" del bus hacia Simunye, la población más cercana a Hlane. Allá deposité la mochila con toda tranquilidad. Estaba completamente vacío y, dado que era un vehículo de los "grandes" tardaría al menos una hora en llenarse.

La naturaleza femenina tiene estas cosas y esa "bonita fecha mensual" me estaba avisando y por tanto, precisaba urgentemente de un banho. Y, como no, la experiencia de un lavabo público en África es algo que no hay que perderse por nada del mundo. Por unos 2 céntimos te dan medio metro de papel (de una hoja!!!) y tienes derecho a tu trozo de agujero (no pidas cadena, no siempre funciona) y a efluvios comunes. Esos vienen en el paquete. El hilillo de agua final para parecer que te has lavado las manos es la puntilla para higienizarnos completamente. Lo dicho: Para repetir cuantas veces haga falta!!!

Dado que andábamos sobradas de tiempo, nos fuimos a buscar una panadería. Nos abastecimos de panecillos, madalenas y algún zumo y volvimos hacia nuestro busito. Un par de personas más. Tal vez con suerte, en un par de horas emprenderíamos camino. Mientras tanto, socializamos con el loco de turno de la estación, recibimos sonrisas a troche y moche y nos quedamos escuchando la banda sonora de una estación de buses africana: un amasijo de voces entremezcladas, llamando a futuros clientes, voceando los nombres de los destinos y tratando de atraer hacia sus vehículos. Miles de colores, bultos, sonidos, olores, decenas de "paradas" con senhoras que venden unas pan, otras bollos, otras refrescos de 3 clases, otras patatas, tomates o quien sabe lo que se pueda vender. El caso es vender algo.

Sorprendentemente, el bus pareció empezar a moverse cuando estaba como al 80%. Llevábamos tal vez 90 minutos esperando pero parece que tenían que partir y pensaron en rellenar huecos sobre la marcha, en trayectos más cortos. Increíble, teníamos hasta un poco de espacio.

De fondo, música de los 80 que me recordó a esas cintas que solía grabarme de la radio. Un flasback total a mi adolescencia en plena Swazilandia!!!

El viaje fue agradable, con paradas intermedias para recoger y dejar al personal- había que compensar por esos sitios vacíos- y, tal como había instruido ya, al llegar a la altura de Hlane, el bus nos depositó literalmente en medio de la nada.

La entrada estaba a unos 800 metros. Comenzamos a andar cuando un pick up blanco paró a nuestro lado y nos ofreció acercarnos.

- Pero está lejos? - pregunté
- No, pero os ahorro unos cuantos metros.

Metimos los trastos detrás y nos subimos a la caja, agarradas a la barra. Paramos un minuto a pagar la entrada al parque y aproveché para preguntar a nuestro samaritano:

- Trabajas en el parque?
- Algo más complicado que eso, pero sí, estoy en todos los parques

No tendría menos de 70 anhos pero estaba estupendamente y se le veía tremendamente vital. Empezó a intrigarme algo.

Nos dejó en la recepción, donde nos dieron nuestras llaves y nos indicaron la situación de nuestra cabanha.

- Perdona, cómo te llamas?
- Victoria, y tú?
- Ted. Encantado. Te espero luego para tomar algo aquí, en la terraza.

Acabamos con los trámites del check in y salí a reunirme con Ted fuera. No lo vi. Una camarera me indicó: El Senhor Reilly enseguida regresa, os espera aquí en unos minutos.

Me fijé y lo vi dando un pequenho discurso a unos escolares recién llegados. Sumé 2 y 2 y salieron las cuentas: Ted Reilly!!!!!!!!!!!

Hablar de la familia Reilly es rivalizar en fama con la familia real. Casi más conocido que Mswati III es el Mr. Reilly, toda una institución en Swazilandia!!!!!!!!

Su padre, Mike, fue quien llegó al país como gerente de una mina. Una vez la explotación se completó, decicidió asentarse y creó una granja, con la que estuvo viviendo una larga temporada. El padre realizó increibles trabajos de ingeniería en el país, cosas antes nunca vistas y la familia empezó a ser reconocida por sus méritos y su labor para ayudar. Hacia los anhos 60 la preocupación derivó hacia la caza furtiva. Swazilandia, rica hasta ahora en todo tipo de animal, estaba agotando sus existencias hasta en los más básicos. La familia decidió ponerse manos a la obra, se puso en contacto con la familia real y empezaron a luchar contra una tradición largamente impuesta.

La primera reserva que se creó fue Mlilwane, donde animales como la cebra, el nhu, los antílopes varios, o incluso los fagoceros fueron reintroducidos para su reproducción. Anhos más tarde fue Hlane, el parque de mayor extensión (35.000 hectáreas) y que alberga 4 de los Big Five: león, leopardo, rinoceronte y elefante (a falta del búfalo)

La hazanha ha sido costosa, muchos esfuerzos y una inversión constante en compra de animales. Lucha denodada contra la caza furtiva. Hlane, de hecho, está fuertemente cercado con valla electrificada, y no sólo para evitar que escapen los animales, sino también para evitar la entrada de otros mucho más depredadores que ellos.

El parque está dividido en secciones: La del rino, la general y la del león (y felinos varios, esta última cerrada con candado y accesible sólo con acompanhantes, no con tu propio vehículo).

Tomamos algo con Ted, que no hizo más que preguntarme. Le intrigaba que fuera sola con una ninha pequenha y usando transporte público. La gran mayoría tiene vehículo propio y si aparece alguien sin ruedas, suelen ser mochileros ambulantes. La combinación le llamó la atención pero me animó a seguir haciéndolo y, sobre todo, a disfrutar de los animales como lo hacía él.

Nos interrumpieron un par de ocasiones, para dar un par de charlas más. Finalmente, visto el libro de baile de Ted, nos retiramos para asentarnos, darnos una senhora ducha y descansar un algo.

Nuestra cabanha era espectacular. Hlane carece de electricidad pero tiene algunas placas solares para la zona central. Nuestro habitáculo tenía tan sólo lámparas de queroseno. Más que suficiente. Eso sí, tenía calentador y una ducha caliente digna de reinas. Y bien que la disfrutamos. Aprovechamos también para hacer la colada y retornamos con calma a la zona de actividades. Frente al restaurante y la recepción está la "hippo pool" donde merodean los hipopótamos y otros tantos animales. Por desgracia había llovido unos días antes, provocando cientos de charcos en el parque y dando posibilidades a los animales para beber en otros muchos sitios, con lo que su visita al hippo pool no era necesaria.

Nos conformamos con ver a los gráciles hipos nadar y rodar...

Ted nos volvió a saludar y - cosa rara en mi- le pedí hacerme una foto. Nunca lo hago, ni con famosos ni con pseudo artistas, pero este hombre para mi es un héroe. Alguien a quien recordar!!!!!!!

Partió al cabo de un rato para Mlilwane y nos dejó reservando un sunset drive para tratar de "cazar" nuestro león particular.

Esta vez partimos a las 15.30. Un jeep lleno de alemanes, esta vez cubierto por el techo y con redes laterales. Ya no tratábamos con hervíboros y las precauciones parecían necesarias.

El paseo en coche fue de 2.30 horas. Primero vimos a los gordos, primitivos e imposibles rinocerontes blancos (siempre me ha fascinado su rostro antediluviano!), luego una retahila de impalas, antílopes varios, algún fagocero y .. tachán, jirafas. Un poco de todo. Pero quedaba lo mejor: La zona del león.

Tuki, nuestro guía, se había empenhado en encontrarlo, así que nos mareó aquí y allá, hasta que, en la distancia, un paso indiscutiblemente majestuoso, cruzó el camino. Era ÉL!!!!!!!!!!

Un macho, con una inmensa melena, paso calmo y pose decidida, se cruzaba frente a nosotros. TOdos locos con las cámaras tratando de captarlo. Areia me decía: Mamá, pues no es tan grande!!! (ay!! Hija, si lo vieras de cerca se te saldría) pero abría la boca persiguiendo su sigilosa escapada.

Lo perdimos entre la maleza, dimos unas cuantas vueltas y ya cerca de la puerta de salida, allá estaba otra vez. Sin prisa, sin pausa, olfateando y oteando en el horizonte. Marcando sus límites. Twice lucky!! No nos lo podíamos creer!!!

Eso merecía una cena de senhoras. A las 18.30 nos metíamos un T-bone y un rumpsteak por la vena, con sus patatas y su ensalada. Si hay que ser carnívora de vez en cuando, teníamos la inspiración!!!!!!!

Sunset drive. Retazos de Mlilwane


Después de relajarnos tranquilamente en el Rest Camp de Mlilwane, decidimos por fin apuntarnos a un "Sunset drive". Aunque el parque es pequenho (a la africana, así que hablamos de otras dimensiones- y que nadie extrapole el comentario!!!) y se puede atravesar a pie puesto que el máximo peligro es pisar alguna "mina" animal (cagallones de todos los tamanhos, vamos!!!) nos pareció una buena idea que nos contaran algo más. Y para ello tuvimos al mejor guía: Stew. Un tipo increiblemente amable, servicial y ... con un conocimiento extremo del terreno!!

La idea era dar una vuelta de unas 2 horas y media. Ver la puesta de sol en "execution Rock" y volver al campamento. Salida a las 16, vuelta al anochecer. Cogimos los asientos traseros del jeep, los más elevados. La vista era estupenda y la companhia, tranquila. Las explicaciones de Stew eran creativas y tremendamente ilustradas. Aprendimos entre otras cosas que:

- Las cocodrilas incuban sus huevos 92 días y no se separan por miedo a los depredadores. Los llevan a eclosionar en el agua pero siempre bajo la atenta mirada maternal tratando de evitar, entre otros, a los peces gato, grandes depredadores.

- Los bebés hipopótamos van detrás de sus madres comiendo sus cagadas (perdón, pero es la forma más clara de expresarlo) para poder asimilar la bacteria que les permite tener una mejor digestión. Su sistema digestivo es bastante más deficitario que el de un rumiante (sólo tienen 2 estómagos por oposición a los otros, que tienen 4)

- Los bebés cebra al nacer pasan cerca de 30 minutos examinando las rayas de sus mamás. Eso, junto al olor de sus glándulas, es lo que les permitirá distinguirla entre la manada.

EN fin, como veis el viajecito fue encantador y Stew paraba cada ratito para darnos una explicación. Continuamos disfrutando de nuestras cebras, fagoceros, impalas, nhues y toda clase de animalitos.

Una vez llegados frente a "Execution Rock" hicimos un repaso del paisaje y un recuento breve de la historia del país. Execution Rock, como su nombre indica, es un penhasco que solían utilizar para ajusticiar a los criminale. Más fácil, imposible, los empujaban y... ya!!! Y, si no se animaban por algún casual, les daban una pequenha ayuda con una lanza. Fácil, verdad? Stew ya se encargó de senhalar que ahora ya no la usan más. Han inventado métodos más sofisticados...

Era ya entrada la noche cuando volvimos al campamento. Hacía frío y teníamos que regresar a nuestro refugio. 20 minutos a pie con una preciosa luna llena. Cuando todos habían descendido del jeep le pregunté a Stew por el mejor camino para llegar.

- A pie? Ni loca, te acerco yo. A pie es peligroso a esta hora de la noche. Además, estando en Sondzela acercaros es mi deber. Subir de nuevo, que vamos para allá.

La verdad es que en coche eran 5 minutos y nos vino de perlas. Eran las 18.30 pasadas cuando llegábamos por fin al albergue y la cena estaba humeando. Decidimos saltarnos la ducha y pasar directas al "llantar". Estábamos famélicas y con ganas de descansar.

Fue una tarde de mucha información, de cosas nuevas por los ojos y por los oídos, de conocer un poco más y de disfrutar de esa espontánea amabilidad de la gente de Swazilandia.

martes, 4 de agosto de 2009

Mlilwane




Creo que ya he aprendido a pronunciar (Y escribir!) el nombre de la reserva donde estamos. Y el albergue: Sondzela. Yujuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!! Ya me sale.


Estamos en el Main Camp, el de los ricos (vamos, el que habia reservado en principio pero para las locas que viajan en transporte publico nos lo ponen dificil y luego todo sube estrepitosamente. Asi que optamos por albergue mochilero.. Pero vaya con el hostalito!!!

AYer, despues de escribir, esperamos cerca de 30 minutos a la furgo que habia de traernos. Un servicio puntual y fiable. Areia amenizo la espera con videos de Michael Jackson y Bella y Bestia. Todo un recital. Al menos no notaba el frio que empezaba a acuciar. Llegamos en diez minutos, procedimos con los tramites de turno y nos dieron nuestra cabanya. Un alojamiento de lujo. Areia saltaba (en la cama) de alegria al ver nuestra choza de luxe. En media hora servian la cena (por unos terribles 4 euros) asi que tras extasiarnos con nuestra nueva casa, nos encasquetamos el forro polar y alla que nos largamos!

Arroz (como no!), pollo, calabaza y ensalada. Areia prescindio de los ultimos dos pero le falto chupar el plato. Despues de alimentarnos de pan, agua, anacardos y barritas de cereales desde la manyna, aquello sabia a Adria en su mejor momento.

Cenamos junto a la hoguera, rodeadas de mochileros de diferentes lenguas pero apenas una decena. Nos retiramos a una hora prudente y jugamos a las cartas hsata las 21. Luego caimos redondas por completo. Nos metimos en la misma cama (doble) por aquello del calor corporal y puedo decir que he pasado una de las mejores noches que recuerdo. Hacia dias que no dormiamos lo suficiente y tanto calorcito nos ha sentado como una cura de dolor y suenyo.

Eso si, a las 730 ya estaba tocando otra vez diana y dando una lluvia de besos a Areia para ir a comer retazos de desayuno. La pobre no se queria levantar pero me ha mirado con resignacion y media sonrisa y se ha levantado.

Al abrir las cortinas aqui no hay vacas, caballos y pollos, sino cebras, impalas, fagoceros (el Pumba de la peli), bushbucks, todo tipo de antilopes y miles de pajaros. Una locura!!!!!!

Cereales para las dos y, sin poder pararlo a tiempo, me he encontrado con DOS huevos fritos en un plato. Los que mas me conoceis sabeis de mi aversion a esta suculenta receta, que me encanta pero me sienta como tiro en el estomago. Por cortesia me lo he zampado TODO. Lentamente y con mucha calma. El Almax ha ido directo a la mochila. Luego felicitare al cocinero: Me han sentado estupendamente!!!!!!!!!!! Habra sido la companyia del avestruz que estaba desayunando a nuestro lado????????

Hemos recogido para partir a dar una vuelta. Un recorrido que parte desde el albergue, pasando por el Rest Camp (donde estamos ahora a 20') y luego 2 horas 30 de vuelta para acabar en el hippo pool y de nuevo en el campamento. LO hemos pasado en grande. Areia Jones ha pasado por todos los puentes sobre arroyos con dignidad y aplomo, sin caerse y pegando saltos.

En el lago grande yacian dos cocodrilos gigantes sobre una isla y en el pequenyo, junto al restaurante donde hemos recuperado fuerzas, los hipopotamos entraban y salian, poniendose hasta arriba de heno. Areia ha comentado: Les dan demasiado Mc Donalds, mira como estan de gordos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (no, no es manipulacion :) )

Todavia estoy debatiendo si irnos a un sunset drive... Tenemos una hora para pensarlo. Aqui se pone el sol como a las 17.30. Son las 14.30 y empezara a hacer fresco en breve. La vida despega aqui a las 6 de la manyana. Un ho
rario completamente diferente.

Voy a ver que nos depara la tarde. SI el tiempo e internet lo permite, os lo contare manyana!!!!

lunes, 3 de agosto de 2009

Welcome to the kingdom of Swaziland!




Ya estamos en Swazi. De hecho en 15 minutos vendra un autobus mochilero a recogernos para llevarnos a nuestro destino. Ambas anyoramos un poco de descanso, una cama y una buena comida.

Amanecimos algo mas tarde de las 7. Areia escalo a mi cama y se volvio a dormir pero la saque del sopor para salir poco menos que corriendo. Pagamos el alojamiento (al menos el tipo se enrollo y me hizo un descuento por sufridora) y cogimos un taxi para la estacion de minibuses, donde hemos puesto el trasero sobre las 8.30. El minibus para Swazi estaba vacio. Bueno por un lado (podiamos escoger sitio) pero malo por otro (los buses salen cuando estan llenos, asi que nos quedaba una larga espera)

DOS HORAS.

El goteo era tan lento que he llegado a dudar que pudieramos salir. Al fin, tras una hora para recoger a media docena, han empezado a caer mas clientes. MIentras tanto, pan, agua, anacardos y diversion con todos los vendedores ambulantes que siempre tratan de venderte un estupendo pelador para la col o unas gafas de ultimo modelo. Comercio es comercio.

El viaje ha sido estrujado pero agradable. El paso de fronteras sencillo y hasta rapido. Hemos llegado a Manzini (la ciudad principal pero no la capital) y un minibus mas tarde, aqui estamos. Me gustaria explayarme pero apenas tengo dos minutos. Tratare de contar mas cosas con mas tiempo....

De momento hoy vamos a DORMIR.

A vuestra salud!!!!!!!

De morros en Africa

Ya estamos en casa!!!! Anoche aterrizamos en Maputo, despues de 48 horas de trajino por medio universo, de madrugones, tropiezos, arrastres y comidas a salto de mata.

El vuelo Lisboa - Maputo se le antojo a Areia eterno (sera por que en el resto se quedo totalmente frita?) y no hubo manera de descansar por ningun lado. Tampoco la oferta de ocio era extensiva y nos quedamos bizcas y medio sordas tratando de ver una pelicula en la pantalla central (estabamos en un lado) con un auricular compartido (la conexion de Areia no funcionaba) cuya parte izquierda tampoco tiraba. En fin, al menos la peli tenia subtitulos y algo se podia seguir. Tampoco nos perdimos mucho...

La llegada a Maputo fue a las 22.40, puntual como un reloj. Aeropuerto internacional con DOS aviones sobre la pista. Mas o menos como Barajas. El tiempo era calido pero muy agradable. Una hora para pasar inmigracion y una grata sorpresa: Nada de acoso a la salida. Tan poco ataque verbal que hasta nos costo ubicar un taxi para ir a destino. Preguntando se va a Roma. Y a Fatima's place, tambien. Tampoco habia lugar para cambiar a esas horas. Bendita tarjeta de credito!!! 3 cajeros, de los que dos no funcionaban pero con uno solo nos basto para no andar haciendo malabares con euros.

Llegamos a Fatima's entrada la medianoche. El sitio estaba en silencio salvo media docena de espanyoles de chachara en las dependencias. Y un par de vigilantes durmiendo a pierna suelta (como debe ser!) Cuando dije que tenia una reserva, el tipo cogio el telefono, marco y me paso a un tipo que, lejos de ser amable me espeto:
- Has llegado tarde y me he ido. Esta cerrado.
- Me da igual a que hora haya llegado. Avise que venia en el vuelo de las 22.40 y no me pienso ir a dar vueltas por ahi buscando un sitio donde dormir. Llevo una ninya de seis anyos que se cae de suenyo y la quiero acostar YA, asi que ya te puedes espabilar. Quiero mi habitacion.

La conversacion se realizo en estos terminos. Algo mas duradera y yo con un portugues en alto volumen. Me oyo todo el auditorio de forma que al colgar una pareja de espanyoles me ofrecio una cama para acostar a Areia. Agradeci la oferta y la arrope, contandole un cuento en espera del energumeno para tener nuestra ansiada habitacion. Los chavales se portaron estupendamente (ole por los compatriotas viajeros) e incluso nos ofrecieron compartir en caso de que no pudieramos solucionar el altercado.

Oi un coche y una voz. Sali para ver si era el tipo. En efecto, era el.

- Es que has llegado tarde...
- Mira, no voy a discutir. Dame una habitacion.

Lo mas curioso del caso es que mi reserva no constaba para nada en sus libros. Le ensenye el mail y la tipa que me la hizo hace semanas que no trabaja ahi. Un triunfo. Al tipo le pille en un renuncio. Ni siquiera me esperaban, asi que no habia llegado tarde, tan solo no me esperaba nadie.

Finalmente consegui un cuarto colectivo con 3 literas pero que estaba vacio. Cargue a Areia hasta una de ellas y la deposite, dormida y trajinada hasta el exceso. Abrio un ojo, me miro y me dijo "Mama te quiero mucho " para volver a caer de nuevo.

Asi se puede ir una a dormir aunque haya estado peleando y aranyando...

Peripecias de vuelo

Es Ley de Murphy: Cuando hay una conexion corta el avion se ha de retrasar por narices. Siempre es asi y nos pasa cada anyo. Lejos de sorprendernos hasta le estamos cogiendo el gusto y parece que acostumbrando.

Mas en breve...

sábado, 1 de agosto de 2009

Ruta de navegantes

Apenas me quedan 5 horas para poder dormir. Sé que no voy a hacerlo. Soy incapaz de descansar cuando tengo que coger un vuelo pronto. Temo quedarme traspuesta y no llegar (confiesa: a qué tú también alguna vez?) Areia duerme, aunque hemos vuelto de barbacoa rozando la medianoche. La tendré que arrancar con espátula a las 6 para calzarle un pantalón, una camiseta y arrastrarla hasta al aeropuerto en el metro de las 6.26.

Volamos a las 8.05 a Madrid.

Pasaremos el día en Madrid, en manos de algún alma caritativa o nos tiraremos a dormir a la sombra de algún álamo. Ya se nos ocurrirá. Seguramente dejaremos la mochi grande en consigna para andar más ligeras. Podíamos haber ido en tren pero el vuelo era tan barato que no había comparación. Ryanair triunfando con sus chollos constantes!!!

Partimos a las 20 hacia Lisboa. Eso sí, con una curiosa parada en Oporto (es por eso de hacer algo de turismo por el camino), en la capi lusa nos quedaremos a dormir. Cerca del aeropuerto, eso sí, con un chollo que pillé en internet de muchas estrellas y pocos euros. Estaremos rotas, así que nos vendrá bien un camastro 2x2 para estampar nuestros huesos.

El vuelo para Maputo será el domingo a las 11. No tenemos que madrugar en exceso, podemos hasta mojar el croissant en el café con leche sin mucho stress. Nos esperan 12 horas de vuelo. La llegada está prevista para las 22.40. De ahí directas a la piltra otra vez y el lunes...

Primera parada: Swazilandia.

Desde algún rincón, enchufada a un baobab o conectada vía satélite a la Cruz del Sur, espero poder contaros con más o menos detalle nuestras correrías. Iremos en busca de "el" internet café.

Nos vemos en África!!!!!!!!!

¿Qué toca hoy?

¿Qué toca hoy?
Lo que nos depare el día (por cierto, ¡son de verdad!)